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Atenas cae bajo el hechizo de Brahms y la Filarmónica de Viena

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Atenas cae bajo el hechizo de Brahms y la Filarmónica de Viena

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¡Todo un triunfo! La Orquesta Filarmónica de Viena, bajo la dirección apasionada de Daniele Gatti, recientemente ha seducido al público ateniense

¡Todo un triunfo! La Orquesta Filarmónica

Punto de vista

Brahms es un compositor muy complejo, pero su música fluye de forma natural, de manera espontánea. Brahms nos aporta algo profundo, un sentimiento cercano a veces de lo sagrado. Conocer en profundidad la partitura, nos permite ofrecer una experiencia diferente.

de Viena, bajo la dirección apasionada de Daniele Gatti, recientemente ha seducido al público ateniense interpretando en dos recitales las cuatro sinfonías de Brahms.

El maestro italiano ya dirigió las cuatro sinfonías con la Filarmónica de Viena en 2012.

Daniele Gatti, director de orquesta:

“El ciclo de Brahms fue un regalo que me hizo la orquesta al cumplir 50 años.”

“Gracias a mi padre debo decir que conocí desde muy pronto las sinfonías de Brahms, y eso incluso antes de tocar su Rapsodia para piano, rememora Gatti. Recuerdo que por las tardes, solíamos escuchar no la sinfonía completa, sino un movimientos por aquí y por allá. Yo era muy joven y siempre estuve fascinado por este compositor.”

La historia de amor entre la Orquesta Filarmónica de Viena y el maestro Gatti data de hace casi una década. Su interpretación de Brahms suscitó el entusiasmo tanto del público ateniense como de la propia orquesta, tal como confirma Andreas Großbauer, primer violín y nuevo presidente de la Filarmónica de Viena:

“Con él es como si la música respirara. Cuando el movimiento es un poco más lento, nos da tiempo de controlar el sonido. Así es. Eso nos permite tocar cada frase, incluso las más rápidas, y aún así nos da tiempo de concentrarnos en cada nota.”

“Brahms es siempre un compositor muy complejo, prosigue el maestro Gatti. Es muy matemático. Desde mi punto de vista, su grandeza y su misterio reposan en el hecho de que, a pesar de una composición muy técnica, extremadamente “científica”, en el momento de escucharla, el resultado es que fluye de forma natural, de manera espontánea.”

“Es imposible decir cuál es la mejor sinfonía, concluye Andreas Großbauer. Es como si intentáramos comparar un vino de Burdeos con uno de Borgoña. ¡Son todas extraordinarias! Brahms aporta algo profundo, un sentimiento particular, un sentimiento cercano a veces de lo sagrado. Hay tanto acontecimientos trágicos en el mundo… Pero, cuando uno escucha la música de Brahms, experimenta sentimientos positivos.”

Apesar del debido respeto a la tradición, el director de orquesta Daniele Gatti, sigue buscando nuevas sonoridades:

“Conocer en profundidad la partitura, nos permite ofrecer una experiencia diferente que el público es libre de disfrutar o no. En cualquier caso, una cosa es cierta y es que nuestra dedicación a este arte es absolutamente sincera. Yo estoy en medio de todos estos músicos que se atreven a asumir riesgos, incluso muchos a veces… y para mí, esto tiene que ver con un auténtico deber moral hacia mi profesión “.