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Nuevas tecnologías para ayudar a enfermos de párkinson


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Nuevas tecnologías para ayudar a enfermos de párkinson

Pere Bosch vive en Barcelona. Hace 16 años le diagnosticaron párkinson. El es uno de los pacientes voluntarios en un proyecto europeo de investigación para ayudar a los pacientes a tener más autonomía.

“Yo tocaba el acordeón recuerda Pere y cuando quería acompañar con la mano izquierda, no podía… En lugar de seguir el ritmo con los dedos, lo que hacía era apretar y no podía, no podía…”

¿Cómo mejorar la calidad de vida y también la autonomía de pacientes con la enfermedad de Parkinson? La respuesta quizá se encuentra en este sensor, este teléfono móvil y este pequeño auricular.

Un sensor registra los movimientos e identifica los síntomas. Cuando al paciente le falla la coordinación, un estímulo acústico va a ayudarle a caminar con un paso regular.

Además, los datos se envían mediante el teléfono móvil a los médicos, que pueden seguir la evolución y así adaptar la medicación y la rehabilitación.

La doctora Àngels Bayés es especialista en Neurología en el Centro Médico Teknon:

“Este dispositivo nos informa sobre el número de horas que el paciente se encuentra en estado “ON” y en estado “OFF”. Cómo camina en estado “ON”, cómo camina en el “OFF”. Si tiene bloqueos, el número de bloqueos que puede tener un paciente en un espacio de tiempo, a qué velocidad camina, etc.

Cuando el sistema detecta que hay algún problema motor se puede poner en marcha un sistema de pistas externas que ayudan al paciente a caminar mejor.”

¿Y dónde se ha desarrollado este dispositivo?

En este laboratorio de electrónica se ha diseñado y ensamblado el sensor. La mayor dificultad, según los investigadores, fue integrar los circuitos electrónicos y algoritmos complejos en un dispositivo ergonómico, pequeño, fiable y discreto.

Veamos los detalles técnicos de este sistema con Carlos Pérez López especialista en Ingeniería Electrónica de la Universidad Politécnica de Cataluña:

“El acelerómetro lo que hace es recoger la información referente a la aceleración
; el magnetómetro recoge la información referente al campo magnético es una especie de brújula electromagnética, y el giroscopio lo que hace es dar información de los giros, básicamente del giro en los tres ejes del sensor en el espacio. Esta información se recoge, se analiza con una serie de algoritmos, de algoritmia avanzada en matemática, y a partir de ahí se ofrece una clasificación del movimiento.”

Según los investigadores, las primeras pruebas confirman que este sistema puede ayudar a los pacientes a tener más autonomía y además facilita un tratamiento personalizado del paciente.

Los ensayos han servido para que los pacientes propongan algunas mejorías en el sistema. Propuestas que incluyen la música, tal como explica Paola Quispe, enfermera en el Centro médico Teknon:

“Muchos de los pacientes dicen que les gustaría que el dispositivo fuera aún más pequeño, también han notado un desfase de la señal de respuesta de un minuto. Y además queremos añadir ritmos musicales y que no sólo se oiga un metrónomo.”

Y ahora los investigadores sueñan con una posibilidad aún más audaz: dar al dispositivo la capacidad de regular la medicación de los pacientes, en tiempo real y en función de las necesidades de su organismo.

La electrónica y las telecomunicaciones pueden ponerse al servicio de la salud, tal como destaca Joan Cabestany, Ingeniero en Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Cataluña y coordinador del proyecto REMPARK:

“Hay que dar el paso a la calificación de este dispositivo como un dispositivo médico, por razones obvias, porque un dispositivo de este tipo ayuda al médico a poder diagnosticar mejor y por lo tanto a poder alterar la pauta de la medicación del enfermo, y por lo tanto esto puede afectar de alguna manera a la salud y eso está muy bien regulado en Europa.

Para más información:

www.rempark.eu

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