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El banco en línea, ¿es seguro?

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El banco en línea, ¿es seguro?

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Los expertos aseguran que el número de cyber-amenazas alcanzó un nivel récord en 2014. De hecho, un ordenador o un teléfono de cada tres fue atacado

Los expertos aseguran que el número de cyber-amenazas alcanzó un nivel récord en 2014. De hecho, un ordenador o un teléfono de cada tres fue atacado por piratas informáticos el año pasado. Estos ataques tuvieron como objetivo principal los datos de la banca en línea de empresas o de particulares. En enero, una pequeña empresa suiza perdió casi un millón de euros al realizar una transacción financiera.

El empleado de esta empresa que realizaba la operación no se dió cuenta de nada. El hombre empezó abriendo un correo electrónico en el que había un archivo adjunto infectado. Una vez que el virus tomó el control del ordenador, los piratas informáticos solo tuvieron que esperar a que la persona se volviese a conectar a su banco en línea.

“Conectándose a su banco en línea, el caballo de Troya se activó. Un mensaje pidiéndole al usuario que esperase apareció en la pantalla. Después, durante 20 o 30 minutos, la persona no pudo hacer nada. Durante ese tiempo los piratas informáticos tomaron el control del ordenador a distancia y efectuaron varios envíos de dinero a cuentas en el extranjero”, explica Frederic Marchon, portavoz de la policía del cantón de Friburgo.

El virus que permitió que este tipo de operación se llevase a cabo en la red vigila los ordenadores infectados y señala al pirata informático cuándo se realizan nuevas conexiones a la banca en línea.

Cedric Enzler, experto en seguridad informática, reproduce la operación para explicarnos cómo se llevan a cabo estos ataques.

“Ahora estoy conectado, veo en mi pantalla todos los ordendores que he conseguido infectar. Puedo saber cuántos están conectados ahora mismo a la banca en línea y cuántos se preparan para realizar una operación. Por ejemplo, ahora veo que dos usuarios están conectados y se preparan para realizar algún envío de dinero”, explica.

Las autoridades suizas han creado un centro de análisis para registrar y tratar todos los ataques informáticos que sufren las empresas del país.

“Es un problema enorme. Es necesario saber que una persona que quiere ganar dinero haciendo algo malo en internet se dirigirá sobre todo a la banca en línea”, asegura Max Klaus, experto en seguridad informática.

Para Reto E. Koenig, profesor en Berna, la discreción de los bancos respecto a este asunto tiene una razón de ser: todas las aplicaciones que utilizan los usuarios para realizar operaciones en la banca en línea pueden fallar.

“La banca en línea, desde un punto de vista electrónico, es algo seguro. Utilizamos canales protegidos pero el problema aparece cuando la información es transmitida al ordenador del cliente. A partir de ese momento ya no nos encontramos en una zona segura. Ordenadores, teléfonos inteligentes… los piratas informáticos siempre pueden tomar el control”, explica Koenig.

En sus condiciones generales de uso, los bancos suizos advierten siempre a sus clientes de los problemas de seguridad que existen. A través de varias cláusulas en el contrato, al final la responsabilidad será siempre del cliente en caso de ataque informático.

“El cliente es víctima por partida doble. Primero es víctima del pirata informático y después, una vez que ha sufrido el ataque, no podrá defenderse ya que esa posibilidad está incluída en el contrato. A veces existen acuerdos entre los bancos y sus clientes pero lo que ocurre normalmente es que esos acuerdos son secretos, confidenciales, y nunca llegamos a saber qué ocurre en ese caso. Y esto es algo que también hace daño al cliente”, asegura Mathieu Fleury, de una asociación de consumidores.

En 2012 un cliente suizo a quien habían robado tras piratear su banca en línea pidió delante de las cámaras una indemnización a su banco.
Para evitar este tipo de escándalos, las entidades financieras prefieren a veces compensar al cliente. Pero se trata de un asunto sensible que daña la imagen de los bancos.