Última hora

Última hora

¿Qué es más peligroso una caricatura o la autocensura?

Desde hace diez años Kurt Westergaard vive en la clandestinidad y bajo protección policial 24 horas al día. En 2005, su caricatura del profeta Mahoma

Leyendo ahora:

¿Qué es más peligroso una caricatura o la autocensura?

Tamaño de texto Aa Aa

Desde hace diez años Kurt Westergaard vive en la clandestinidad y bajo protección policial 24 horas al día.

Punto de vista

Cuando uno es honesto y buen dibujante, nunca hace las cosas sin una pizca de provocación. Me parece que cierta dosis de desacuerdo hace que la sociedad sea más fuerte, pero hay que respetar las reglas democráticas.

En 2005, su caricatura del profeta Mahoma con una bomba en el turbante publicada en el diario danés Jyllands-Posten, provocó una oleada de violentas protestas en el mundo musulmán. Siguieron después las amenazas de muerte contra el dibujante que pronto cumplirá 80 años.

Hace cinco años, un hombre logró entrar en su apartamento y intentó matarle con un hacha.

“Un hombre intentó matarme nos confía Kurt Westergaard. ¿Sabe usted? Yo siempre he trabajado en la tradición satírica danesa. No he hecho nada malo. Vivo y trabajo en mi propio país. Y es absurdo que uno tenga que vivir escondido en su propio país. Necesitar protección para llevar una vida normal… Todo eso me pone furioso. “

Valerie Zabriskie, euronews:

“En su opinión ¿dónde está la línea entre la libertad de expresión y la provocación?”

Kurt Westergaard dibujante y caricaturista:

“Cuando uno es honesto y buen dibujante, nunca hace las cosas sin una pizca de provocación. Me parece que cierta dosis de desacuerdo hace que la sociedad sea más fuerte, pero hay que respetar las reglas democráticas. Dinamarca es un país muy pacífico, muy tolerante, pero en los últimos años algo ha cambiado. Creo que hemos perdido lo que podríamos llamar nuestra “inocencia internacional”, nuestra “virginidad internacional “.

Inocencia perdida que se convirtió en pesadilla el pasado mes de febrero cuando un hombre armado abrió fuego en Copenhague, provocando dos muertos y varios heridos.

El ataque se produjo durante un seminario sobre libertad de expresión organizado en homenaje a las víctimas del atentado contra el semanario satírico francés Charlie Hebdo.

Valerie Zabriskie, euronews:

“Aquí en el centro cultural Krudttønden tuvo lugar el atentado del 14 de febrero. El objetivo principal del terrorista, era el artista sueco Lars Vilks, que desde entonces vive escondido.”

Lars Vilks recibe amenazas de muerte desde 2007, tras una exposición de sus obras entre las que figuraba el dibujo de un perro con la cabeza del profeta Mahoma.

Varios atentados contra él han sido frustrados, incluyendo un intento de incendio en su casa. No es fácil contactar con Vilks, por lo que nuestra entrevista tiene lugar por videoconferencia.

Valerie Zabriskie, euronews:

“¿Qué es lo más difícil cuando uno vive oculto?

Lars Vilks, caricaturista:

“El no poder salir. Salgo poco o lo menos posible, porque al salir a la calle corro el riesgo de ser visto y reconocido. Y ese riesgo hay que reducirlo al mínimo. Así que suelo salir solo una vez al día. Pero, sobre todo es muy triste tener que acostumbrarse a la idea de no poder dar marcha atrás y nunca más volver a tener una vida normal.”

Fue también un 14 de febrero, en 1989, hace 26 años, cuando el ayatolá Jomeini proclamaba una fatwa contra el escritor Salman Rushdie, tras la publicación de “Los versos satánicos”.

Los países escandinavos suelen ocupar las primeras posiciones en el ránking de libertad de prensa, según RSF. Pero la situación se deteriora por la influencia de los extremismos. ¿Dónde está el límite?

¿Los artistas han de pedir disculpas por provocar tensiones?

Lars Vilks, caricaturista:

“No lo creo… Salman Rushdie dijo que pedir disculpas fue su gran error. Yo creo que no he hecho nada malo. Hice ese dibujo en 2007, esa fue mi contribución. Después la caricatura fue difundida por todas partes y rápidamente quedó fuera de mi control. Eso provocó un gran debate que englobaba muchos otros problemas.”

¿Qué hacer con las caricaturas? Si queremos que sigan dibujándose en Europa, ¿hay que asumir que sean irreverentes e irrespetuosas?

¿Hemos de temer ahora a la autocensura por el miedo a las amenazas, la violencia y las represalias?

En Dinamarca, con una sociedad cada vez más multicultural, muchos creen que “el problema de las caricaturas” debería explicarse en los colegios. ¿Cómo se enfrentan los daneses a este reciente capítulo de su Historia?

Kurt Westergaard dibujante y caricaturista

“Yo mismo fui profesor hace años, y si hoy tuviera que dar clases y decir algo sobre la situación respecto a las caricaturas y la libertad de expresión, diría probablemente que tanto los maestros, como los directores de los colegios tienen miedo. No nos atrevemos a publicar o a mostrar los dibujos. Ese sería un buen punto de partida para iniciar un debate en una clase en la que el profesor tiene miedo.”

El apoyo a la publicación de las polémicas caricaturas ha caído desde el tiroteo en Copenhague. Un 80% de los daneses encuestados se declaraba a favor de estas publicaciones tras el atentado a Charlie Hebdo, mientras que hoy sólo un 63% lo considera razonable.

Valerie Zabriskie, euronews:

“¿El miedo juega un papel fundamental hoy en día?”

Lars Vilks, caricaturista :

“Sí, de hecho, cuando entro en algún sitio, mucha gente se va porque de alguna manera es peligroso estar a mi lado. Cualquier lugar al que voy se vuelve peligroso. Y hay sistemáticamente una forma de paranoia.”

Valerie Zabriskie, euronews:

¿Cree que la libertad de expresión está más amenazada hoy en Europa que hace diez años?”

Kurt Westergaard dibujante y caricaturista

“Por supuesto, así lo siento y me da mucha pena. Pero no creo que vaya a ser algo permanente. No se puede someter a los periodistas. No se puede impedir trabajar a artistas y a la gente creativa… y lo que está prohibido de alguna manera se vuelve muy estimulante. Con el tiempo, la autocensura acaba siempre por desvanecerse, porque la gente creativa no la soporta. No es posible vivir así. Los intelectuales acabarían por reventar. Estoy seguro.”

A pesar del optimismo de pensar que la libertad de expresión no puede ser silenciada, estos dos artistas viven las consecuencias de haber hecho dos caricaturas que cambiaron sus vidas para siempre.

Lars Vilks, caricaturista:

“No puedo exponer mis dibujos, porque sería muy arriesgado participar en un evento así. Y no hay razón para seguir por ese camino. Así que lo único que hago son variaciones y pinturas que se venden a nivel privado. Pero da igual. Esas personas se quedan en una capa muy superficial: y se dicen él hizo una caricatura y por lo tanto es culpable. Fue en 2007, pero nunca lo olvidaremos.”

Valerie Zabriskie, euronews :

“¿Se arrepiente de algo? Si pudiera volver diez años atrás, ¿qué haría?”

Kurt Westergaard dibujante y caricaturista

“De todos modos no es posible. Y para mí, es inútil amargarme la vida con ese tipo de especulaciones. Y como eso no es posible, tengo que vivir así. “