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Haltern, el día después

La ciudad alemana de Haltern am see sigue conmocionada. Frente al instituto en el que estudiaban los 16 adolescentes de la ciudad fallecidos en el

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Haltern, el día después

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La ciudad alemana de Haltern am see sigue conmocionada. Frente al instituto en el que estudiaban los 16 adolescentes de la ciudad fallecidos en el accidente aéreo, cientos de jóvenes rinden homenaje a los desaparecidos. Hoy el centro ha abierto sus puertas pero no para retomar la actividad normal, sino para abordar la tragedia. Aunque con dolor, la vida sigue.

“Hoy, un empresario me ha dicho: tengo una reunión que no puedo cancelar, tengo que ir, porque la vida sigue. Y eso es exactamente lo que tenemos que hacer, seguir viviendo. Lo sucedido es extremadamente triste, pero no podemos hacer nada.”

“Mis tres hermanos están en el instituto. Les llamé tres o cuatro veces para asegurarme de que estaban bien, porque lo que ha pasado es increible. Siempre se dice que el avión es el medio de transporte más seguro y luego pasan cosas así. Es increible. Mis tres hermanos están hundidos.”

“Ha afectado a todo el mundo hasta tal punto que no se puede expresar con palabras. Es sencillamente increible.”

“Aquí todos nos conocemos, y quien no los conocían personalmente, se habían cruzado con ellos en el instituto. No puedo ni imaginarme lo difícil que debe ser esto para las familias, pero por lo menos la ciudad se ha unido en bloque.”

Frente a las puertas del instituto, rodeado por la policía, periodistas de todo el mundo cubren el día después del accidente en la localidad que perdió a 16 de sus jóvenes y dos profesores que volvían de un programa de intercambio en España. Estuvieron a punto de perder el avión porque una de las alumnas de secundaria olvidó su documentación.

Olaf Bruns. euronews
“Un silencio impresionante reina aquí, en el instituto. Los reunidos sienten la necesidad de recogerse, de estar juntos en el dolor. Hasta los alumnos más jóvenes están de pie en silencio frente al edificio, al lado de las velas en honor a los fallecidos. Un estudiante, que no ha querido hablar ante la cámara, me ha dicho que sigue sin poder llorar porque no acaba de creerse lo sucedido.”