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La cabina de pilotaje del Airbus: trampa para la seguridad

Un acto deliberado. Es la conclusión de los investigadores de la catástrofe del vuelo de Germanwings. La cabina del Airbus A320 caído en los Alpes

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La cabina de pilotaje del Airbus: trampa para la seguridad

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Un acto deliberado. Es la conclusión de los investigadores de la catástrofe del vuelo de Germanwings. La cabina del Airbus A320 caído en los Alpes franceses es inaccesible si se bloquea desde dentro. Fue lo que al parecer hizo el copiloto que estrelló el avión de Germanwings contra los Alpes franceses.

La caja negra revela que el piloto le pidió al copiloto que tomara el mando porque iba a salir de la cabina, posiblemente al lavabo. El copiloto, habría aprovechado la ausencia del comandante para “manipular el botón de pérdida de altitud”. A partir de ese momento la puerta de seguridad de la cabina del avión se convirtió en un obstáculo para la seguridad.

Es cierto que puede marcarse un código de acceso desde fuera pero desde la cabina se puede bloquear el acceso con código.

El interruptor de la puerta tiene tres posiciones desde la cabina de pilotaje: neutral, abrir y bloquear. No hay más posibilidades.

El comandante de la nave trata de regresar a su puesto, para lo
que llama a la puerta y se identifica varias veces a través del
timbre, pero al no poder abrirla trata de derribarla por la fuerza. Inutilmente. Tras los atentados del 11S se modificaron los sistemas de seguridad hasta adoptar la configuración actual. El avión está preparado para resistir un ataque desde la cabina de pasajeros pero no un sabotaje desde la cabina. Es algo no previsto. Las aerolíneas europeas, al contrario que las estadounidenses no se obligan a tener siempre dos personas en la cabina.

El copiloto habría bloqueado la puerta, reclinado su asiento hacia atrás y se habría limitado a esperar que el avión se estrellara contra los Alpes. El copiloto del avión de Germanwings Andreas Lubitz, de 28 años había comenzado a trabajar en la aerolínea de Lufthansa en septiembre de 2013.

El presidente de Lufthansa, Carsten Spohr, dijo que la compañía
desconoce los motivos que llevaron al copiloto del vuelo de
Germanwings a provocar de forma consciente el descenso del avión, en el que iban 150 personas, y estrellarlo.