Última hora

Última hora

Bruselas acusa formalmente a Gazprom de posición dominante en Europa del Este

Leyendo ahora:

Bruselas acusa formalmente a Gazprom de posición dominante en Europa del Este

Tamaño de texto Aa Aa

La Comisión Europea acusa al gigante ruso Gazprom de posición dominante sobre varios mercados de Europa Central y Oriental y le amenaza con una importante multa. En medio de las tensiones entre la Unión Europea y Rusia por el conflicto en Ucrania, este procedimiento de Bruselas puede avivar aun más las tensiones. Gazprom es una de las empresas clave del sistema del presidente Vladímir Putin y ya ha rechazado las acusaciones. La iniciativa proviene de la nueva comisaria de la Competencia, Margrethe Vestager.

“Gazprom está acusado de lo que creemos es una política injusta de precios en cinco países diferentes: Estonia, Letonia, Lituania, Polonia y Bulgaria”, precisó la comisaria Vestager. “Y Gazprom ha utilizado su dominio de suministro de gas para obtener compromisos de sus clientes paraio sus infrastructuras”.

Del total importado en gas por la Unión Europea, el 39 por ciento proviene de Rusia. Este país está por delante de Noruega, Argelia, Qatar, Libia o Nigeria. Además, de los trescientos millones de metros cúbicos de gas ruso, la mitad circulan por Ucrania.

Estas circunstancias hacen de Gazprom un actor delicado. Bruselas considera que impone condiciones para no poder revender el gas a terceros países, iguala ilegalmente el precio con los del petróleo y saca ventaja de sus infraestructuras.

“La Comisión insiste que se trata de un caso solo sobre la competencia, iniciado mucho antes de la crisis ucraniana”, explica el periodista ruso de Euronews en Bruselas Andrei Beketov. “Bruselas añade que una compañía tan importante para la Unión Europea como Gazprom, debería someterse a las reglas comunitarias. Sin embargo, Moscú lo interpreta como un ataque en el contexto de las tensiones políticas con Occidente”.

Ahora, Gazprom tiene doce semanas para responder y ser escuchado. De hecho, el procedimiento había empezado en agosto de 2012 y hasta ahora ha sido imposible llegar a un acuerdo negociado. De no ser así, la compañía se arriesga a una multa un diez por ciento a sus ingresos mundiales: o sea, 9.000 millones de euros.