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Tras las huellas germanas en el Cáucaso

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Tras las huellas germanas en el Cáucaso

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Helendorf fue la primera colonia alemana en Azerbaiyán y la primera ciudad azerí fundada por extranjeros. Fue en 1819. Rebautizada como Khanlar y ahora conocida como Göygöl, lleva desde hace más de un siglo la marca indeleble de la influencia cultural alemana.

Los colonos alemanes llegaron por primera vez a Azerbaiyán en 1818. Doscientas familias se instalaron en la ciudad de Elizabethpol, llamada ahora Ganja.

Helendorf fue fundada un año después por unas 120 familias. En 1918 más de 6.000 alemanes se habían trasladado formando ocho colonias creadas en la región. Se instalaron en el Cáucaso por diversas razones, según no explica Shergiyye Humbatova, directora del departamento cultural y turístico de Göygöl.

“Los alemanes que llegaron aquí a principios del siglo XIX venían del antiguo estado de Württemberg, al suroeste de Alemania debido a la pobreza y las condiciones de miseria en su país, donde no había trabajo debido a la guerra. Al mismo tiempo, el gobierno ruso quería aumentar el número de cristianos en este área.”

Hoy en día ya no quedan alemanes en Göygöl. El último residente alemán, Viktor Klein, murió en 2007, a la edad de 72 años. Su amigo Fikret Ismayilov nos hace visitar su casa, que fue construida por el padre de Viktor.

“Bienvenidos a la casa de Viktor Klein. Aquí vivía Viktor, todo está bien conservado.”

Entrar en la casa de Viktor es como hacer un viaje en el tiempo. Viktor Klein era técnico de radio. Además del idioma alemán, hablaba azerí y ruso.

Fikret Ismayilov nos explica algunos detalles de esta casa suspendida en el tiempo:

“En la cocina hay dos hornos, uno alemán y otro de la era soviética. El alemán es mejor.”

“Viktor y yo nos conocimos en 1951. Fue en un campamento juvenil. Fuimos amigos desde ese año hasta su muerte. Nos visitábamos a menudo. Éramos íntimos amigos.”

Mientras, Fikret Ismayilov nos enseña antiguas fotografías que evocan la Historia y el devenir de aquellos alemanes en tierras azeríes…

En 1941, tras el ataque nazi contra la Unión Soviética, Stalin emitió un decreto de expulsión de los alemanes del Cáucaso.

La familia de Viktor se quedó en tierras azeríes, pero fue una excepción. En solo una semana unos doscientos mil alemanes fueron deportados del Cáucaso hacia Siberia y Asia Central.

Más de veintidós mil alemanes tuvieron que abandonar Azerbaiyán. Pero la familia de Viktor no corrió esa suerte, nos explica su amigo Fikret Ismayilov:

“Su padre era un importante médico polaco miembro del Partido Comunista. En aquel momento se decidió que las parejas mixtas no serían deportadas y por eso pudieron quedarse.”

En la casa de Víktor aún se conservan vestigios de su bodega en el sótado.

A finales del siglo XIX, casi el 60% de la producción vinícola estaba en manos de productores alemanes.

Viktor también tenía sus propios viñedos. Y aún hoy en día se produce el vino local de Göygöl.

“El vino es parte de la herencia de los colonos alemanes, que en 1860, aquí en Göygöl, fundaron la primera producción vitinícola de Azerbaiyán.”

Las bodegas fundadas por los hermanos Vohrer y Hummel producían el 58% del vino de la región a fines del siglo XIX.
Hoy en día sigue siendo una de las bodegas con mayor producción del país.
Rasim Omarov, director gerente de una conocida firma de vinos evoca los viejos tiempos:

“Estas bodegas siguieron funcionando durante la época soviética, aquí se producía coñac y otras bebidas alcohólicas que se vendían en el mercado ruso y en Europa.”

Los alemanes dejaron su huella también en la arquitectura y el urbanismo.

La primera iglesia luterana de Azerbaiyán fue construida aquí en 1857. En la actualidad es un museo.

En Göygöl hay más de trescientas construcciones de estilo alemán.

“Aprendimos de ellos y ellos aprendieron de nosotros. En 1822 estas construcciones era muy avanzadas.” dice Fikret Ismayilov, arquitecto retirado. En aquel tiempo las calles en las ciudades azeríes no estabn tan rectas, sino que eran así.

Los alemanes formaban una comunidad activa y bien integrada en Azerbaiyán. Su legado ha pasado a formar parte del patrimonio cultural azerí.

En nuestra próxima edición de Azerbaiyán Life iremos al Gran Cáucaso para conocer a los artesanos de Lahic, en el país del cobre.

Un reportaje de Monica Pinna.