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Viaje a las aulas del Reino Unido

“Esta semana viajamos al Reino Unido para examinar qué políticas se han implantado y cuáles son los desafíos de la educación británica en vísperas de

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Viaje a las aulas del Reino Unido

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“Esta semana viajamos al Reino Unido para examinar qué políticas se han implantado y cuáles son los desafíos de la educación británica en vísperas de las elecciones. Participaremos además en un debate político entre jóvenes estudiantes.”

Florecen escuelas libres en el Reino Unido

“Una de las iniciativas más emblemáticas del actual Gobierno británico ha sido el de las escuelas libres de financiación estatal, pero gestionadas de manera independiente. Estas escuelas han suscitado controversia. ¿En qué se diferencian de las otras? Vamos a verlo.”

El centro educativo Canary Wharf es una de las primeras escuelas libres del Reino Unido.

Está situada en Tower Hamlets, un distrito obrero de Londres.

Tiene un cupo limitado a veinte alumnos por clase y el plan de estudios incluye varios idiomas, actividades físicas y una amplia jornada escolar.

“Elegí el colegio Canary Wharf más que nada porque los grupos son más reducidos, asegura la madre de Victoria, alumna de esta escuela libre. Me parece que propone un programa más interesante, algo nuevo y diferente. Mi hija lee y habla francés desde los cuatro años. Y ahora canta canciones en mandarín.”

La libertad que tienen estas escuelas respecto a su plan de estudios, la admisión de alumnos y sus finanzas ha despertado recelos.

En la actualidad existen más de 400 escuelas libres y gratuitas. Y una red caritativa trabaja en la implantación de nuevos centros.

Mike Crowhurst coordina la red de nuevas escuelas:

“Las escuelas libres reciben exactamente la misma financiación por alumno que las demás escuelas. La diferencia es que tienen un control total de su presupuesto, porque la financiación les llega del Gobierno central directamente, y no a través del Gobierno local como ocurre con otro tipo de escuelas.”

Sarah Contador, fundadora de esta escuela libre cree que no habría logrado su objetivo dentro del sistema escolar tradicional, controlado por las autoridades locales.

“Al crear una escuela lo más difícil es poder trabajar de manera creativa. Y ese es el reto que uno ha de superar cuando todo está planteado a partir de un enfoque tradicional.”

Los directores de estas escuelas libres tienen más libertad y poder de decisión, lo que les permite gestionar con más flexibilidad los fondos adicionales. El proceso de inscripción es muy riguroso.

El apoyo de los padres de alumnos es indispensable para establecer una escuela libre, señala Mike Crowhurst:

“Para abrir una escuela libre hay que montar un proyecto de unas cien páginas y presentarlo al Gobierno detallando el plan de estudios, la financiación y el equipo directivo. Y sobre todo, hay que demostrar que existe el apoyo de los padres, y una demanda clara y evidente de los padres de alumnos que expresen su deseo de que se instale la escuela en su localidad.”

Varios políticos han argumentado que a las escuelas no se les debe permitir seleccionar a sus alumnos en base a sus creencias. Como este programa incluye la formación de un espíritu cristiano, la mitad de las plazas está reservada para cristianos, y la otra mitad abierta a todos los niños, independientemente de su religión.

“La escuela tiene mucho éxito y este año escolar tuvimos una demanda seis veces superior a las plazas disponibles. Lo mismo ocurrió en otra escuela libre. Nuestro centro es uno de los más solicitados en Tower Hamlets. Lo que demuestra que estamos respondiendo a una petición expresa de los padres.”

¿Enseñar o no enseñar?

“A pesar de las muchas y variadas escuelas que abren en el Reino Unido, es preocupante la cantidad de maestros que abandonan la docencia en la enseñanza pública. Veamos cuáles son algunos de los desafíos que enfrentan los profesores y por qué deciden abandonar las aulas.”

Jeremy Whipp, de 31 años, descubrió hace poco su vocación tardía y se incorporó a la enseñanza mediante un programa acelerado de preparación a la docencia.

Así descubrió los secretos y dificultades de un oficio, que cada vez es más necesario en el Reino Unido.

“En mi primer día como docente casi no tenía experiencia, recuerda Jeremy. Me senté en el aula a esperar a que mis 30 alumnos de 14 años entraran por la puerta. Recuerdo que me senté en mi silla, y que estaba asustado de verdad, como nunca en mi vida. Sin embargo, me sentí muy afortunado, pues en mi escuela habían implantado un fantástico programa de formación que muchas escuelas no tienen.”

Un informe publicado por un sindicato de la enseñanza en el mes de abril muestra que cerca del 40% de los profesores recién titulados abandona la docencia un año después de su titulación.

Saraid Dodd es profesora y miembro de un sindicato británico de enseñanza:

“Los maestros trabajan muy duro y soportan mucha presión. Una vez trabajé en una escuela en la que cada día el personal se quedaba trabajando en las oficinas hasta las diez o las once de la noche. Los jóvenes profesores pueden hacer ese trabajo, pero no querrán quedarse mucho tiempo en un puesto así.”

Emma enseñó en un colegio público británico durante tres años, antes de marcharse al extranjero a trabajar en una escuela internacional.

“La vida me ha cambiado desde que no trabajo en el sistema estatal. Cuando trabajaba en Inglaterra, al final, me ponía enferma muy a menudo. Y cuando uno está mal físicamente, probablemente es el cuerpo quien te dice que no puede seguir a ese ritmo mucho más tiempo.“ 

Los maestros se quejan de la carga laboral y aseguran que los cambios en el plan de estudios añaden más y más tareas a su trabajo.

“La visita de los inspectores del Estado (OFSTED:https://www.gov.uk/government/organisations/ofsted) ha creado una paranoia generalizada, señala Jeremy Whipp. Además está el sistema de exámenes y la presión en las escuelas para que se logren excelentes resultados. Eso, obviamente, es como un filtro por el que muchos maestros no pasan. Y el riesgo es que los niños se conviertan en simples números.”

Daniel de Witt dejó el sistema de enseñanza pública y ahora trabaja por su cuenta, preparando a estudiantes que van a acceder a la universidad.

Además colabora en diferentes iniciativas que buscan un nuevo plan de estudios más adaptado al mundo del siglo XXI.

“Lo que menos me gustaba de mi propia experiencia en la enseñanza era la cuestión central de la preparación de los jóvenes para aprobar los exámenes, nos explica Daniel. Entiendo las limitaciones de las escuelas, pero hay que crear algo nuevo, creo que se puede apostar por el futuro en un mundo globalizado y hemos de plantear un plan de estudios con una tendencia más internacional.”

A pesar de los desafíos y limitaciones, el aula tiene también sus recompensas.

“Para mí, dar clases e impartir cada día una lección es una experiencia sumamente gratificante, nos confía Jeremy. Saber que estoy ayudando a un grupo de jóvenes a aprender cosas interesantes sobre el mundo y ofrecerles la oportunidad de un futuro mejor es apasionante.”

Un debate que genera conciencia política

“Con la fiebre electoral en pleno apogeo en el Reino Unido, los centros educativos se han volcado en el debate político. Al simular un debate, ¿se pueden reproducir las tendencias de los diferentes partidos y divisar cómo se decantarán los electores? Vamos a verlo.”

Hoy toca debate político en el Colegio católico Sagrada Familia de Londres.

Estos jóvenes de entre 17 y 18 años tratan de lograr el voto de sus compañeros en una elecciones ficticias.

Cada estudiante representa a uno de los seis partidos políticos británicos y ha hecho campaña durante varias semanas.

Martin Lodziak es sociólogo y anima el debate político en este colegio:

“Creo que muchos de nuestros estudiantes se han politizado sin apenas darse cuenta. Yo he querido organizar este simulacro de elecciones para crear un vínculo entre las opiniones y la actividad política.”

Jessica representa al Partido Conservador:

“Creo que voy a ganarme a parte de la asistencia durante el debate. Voy a argumentar para demostrar que los conservadores representan la vía a seguir.”

Kimberly representa a los Laboristas:

“Espero que haya mucha polémica, sobre todo por parte de los conservadores. Pero tendremos que esperar y ver qué pasa.”

Florence es la moderadora:

“Bienvenidos a nuestra simulación de debate electoral. Los temas serán la inmigración, la educación y el voto a partir de los 16 años.”

Junto a los Laboristas, Conservadores y Liberal Demócratas, están los Verdes, el Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) y el Partido de los Locos de Atar (Monster Raving Loony).

¡Todos hacen campaña!

Leah representa a los Verdes:

“Con el Partido de los Verdes queremos hacer hincapié en lograr una sociedad más igualitaria y más justa para todos.”

Esther defiende a los Liberal Demócratas:

“No nos fiamos de que los conservadores vayan a tratar a la gente con justicia. Los Laboristas llevarán al Reino Unido demasiado a la izquierda, con muchos préstamos y gastos excesivos que ponen en riesgo la recuperación.”

Con una chispa de humor, Alec se ha apuntado al Partido de los Locos de Atar del Reino Unido:

“Aquí tienen al Partido de los Locos de Atar del Reino Unido que trata de poner un poco de alegría a estas elecciones. Pueden notar que me olvidé de los Liberal demócratas.”

No podía faltar el partido independentista, Vanessa representa al UKIP:

“Estoy cansada de todo esto, estoy cansada de esta lucha sin fin. Ninguno de ellos tiene la solución a los problemas que vuelven una y otra vez… ¡Hay que votar por el cambio! “

Tras un fiero debate, los Laboristas obtienen una clara victoria…

Kimberly, que representa a los Laboristas comenta el resultado:

“Creo que el debate ha sido todo un éxito, porque creo que ha llegado la hora de que la gente deje de mirar hacia atrás, hacia las viejas políticas.”

Mientras que Jessica, del Partido Conservador constata la lucha encarnizada entre los dos partidos favoritos:

“El debate fue tal como me esperaba: un cuerpo a cuerpo entre Laboristas y Conservadores!”

Martin Lodziak, profesor de este colegio, señala cómo se forman a los líderes políticos del mañana:

“Los estudiantes han puesto el listón muy alto y tienen mucho que decir. Y por eso, creo que el debate sobre si la edad para votar se reducirá a 16 años ha sido muy importante. Creo que los centros escolares deberían dar a conocer a los estudiantes el sistema político. Esto es muy bueno para la democracia.”

Hannah considera que a los 16 años, los jóvenes británicos ya deberían poder votar: “La edad para votar debe reducirse a los 16 años, pues uno ya ha alcanzado mucha madurez. Excluirnos del proceso de votación y hacer como si a los jóvenes no nos importara la política es un problema “.

“Y usted, ¿qué piensa piensa sobre el sistema educativo del Reino Unido? ¿Podríamos compararlo con otros sistemas del mundo? Comparta sus ideas con nosotros a través de nuestras redes sociales. Por esta semana les decimos adiós.”

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