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Inmigración en el Reino Unido: ¿un chollo o un lastre?

“Con un creciente número de inmigrantes en el país, la cuestión divide a la sociedad británica. Estudiemos la cuestión desde Londres, para poner

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Inmigración en el Reino Unido: ¿un chollo o un lastre?

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“Con un creciente número de inmigrantes en el país, la cuestión divide a la sociedad británica. Estudiemos la cuestión desde Londres, para poner rostros a las cifras.”

Nuestra enviada especial Joanna Gill pidió a los residentes de Dalston, en el este de Londres, su opinión sobre la inmigración:

Derek:

“Con tanta inmigración le están cambiando la fisionomía a Inglaterra.”

Kimo:

“Creo que el debate sobre la inmigración alimenta la política del miedo y la división en este país y además no beneficia a ningún partido político.”

Yetunde:

“Personalmente creo que no me ha afectado. Es algo que ni me planteo.”

Mark:

“Soluciona muchas cosas en el mercado de trabajo: gracias a la mano de obra barata se mantienen los bajos costos en los negocios. Pero a largo plazo no sé si hemos pensado en las consecuencias.”

Derek:

“Vaya a donde vaya en este país podrá constatar que los británicos nativos se han convertido en ciudadanos de segunda clase en su propio país.”

Kimo:

“Si éste es un país único y fuerte es gracias a su capacidad para integrar a gente de todo el mundo y con diferentes perfiles socioeconómicos que trabajan juntos por el bien común y hacen de éste un gran país!”

Jakub Krupa es periodista polaco y reside en Londres desde hace 3 años.

“Soy periodista y encargado de prensa. Aquí me han recibido muy bien. Puede que vuelva a Polonia o puede que no. Ya veré. Por ahora me quedo aquí.”

El debate sobre la inmigración suele verse ensombrecido por el tema de la competitividad y por las cifras de pérdidas y ganancias.

Ante las próximas elecciones electorales, los emigrantes han decidido tomar la iniciativa con una polémica campaña de donación de sangre títulada Bloody Foreigners, según nos explica Jakub.

“Cuando alguien llega de fuera se le ve como un “maldito extranjero” que va a quitarle el trabajo a otro. Queremos demostrar que las cosas no son así y que también contribuímos de manera positiva.”

Y las cifras parecen darle razón. Un reciente estudio demuestra que los beneficios generados por inmigrantes, superan los gastos de los poderes públicos del Reino Unido, y ascienden a 55 libras por segundo para el erario público británico. Además los emigrantes contribuyen a dinamizar una población en vías de envejecimiento.

Carlos Vargas-Silva es investigador del Observatorio de Emigraciones de la Universidad de Oxford:

“Los inmigrantes suelen ser jóvenes y se van de su país por cuestiones de trabajo. Suelen tener un empleo, lo que quiere decir que, por lo general, no se sirven de los servicios públicos, ni las ayudas del estado. Por eso tienen un impacto positivo en la economía.”

Sin embargo, muchos nativos británicos con trabajos poco cualificados se han visto desplazados y consideran que los sueldos son cada vez más bajos debido a la presencia de inmigrantes.

La tensión es mayor en áreas densamente pobladas, como el sudeste de Inglaterra, donde suele haber una mayor demanda de servicios públicos.

Carlos Vargas-Silva,del Observatorio de Emigraciones de la Universidad de Oxford, considera que uno de los problemas es la saturación: “Hay mucha demanda de plazas escolares para niños cuya lengua materna no es el inglés. Lo mismo ocurre con la Sanidad Pública (NHS). Los emigrantes pueden acceder de manera gratuita. El problema es que se incrementan las listas de espera en los diferentes hospitales.”

Una vez más, las cifras matizan la realidad. Desde el año 2000, los inmigrantes son un 43% menos propensos que los británicos nativos a recibir beneficios o créditos fiscales.

Además, muchos hospitales públicos, que carecen de suficiente personal, contratan a inmigrantes. Entonces, ¿cómo es que un 77% de los británicos pide al gobierno que reduzca la inmigración?

Y ¿cómo interpretar los miedos que transmiten tanto la prensa sensacionalista como el partido independentista UKIP?

“En Londres la gente suele estar a favor de la inmigración, mientras que en las zonas rurales suelen oponerse, señala Carlos Vargas-Silva. Eso significa que en las zonas con más inmigrantes hay una visión más positiva de la emigración, mientras que en las zonas con menos inmigrantes hay más oposición.”

Una división que el líder del partido anti-inmigración y antieuropeo UKIP ha
ha tratado de explotar con fines electorales
Aunque ahora podría volverse contra Nigel Farage. Después de arrancar a toda velocidad, la última recta final antes del escrutinio podría revelarse más ruda de lo previsto.