Última hora

Última hora

Los veteranos de la guerra que aún duele en Rusia

Dmitry Koznov se alistó con 18 años. En 1943 los nazis no estaban muy lejos de Moscú y el joven estudiante de la Escuela de Teatro que nunca habían

Leyendo ahora:

Los veteranos de la guerra que aún duele en Rusia

Tamaño de texto Aa Aa

Dmitry Koznov se alistó con 18 años. En 1943 los nazis no estaban muy lejos de Moscú y el joven estudiante de la Escuela de Teatro que nunca habían tocado antes un arma decidió defender su nación. Estuvo en la guerra hasta el final: participó en el final del cerco de Leningrado, luchó en Bielorrusia, Ucrania, Polonia, Alemania… estuvo al borde de la muerte, pero sobrevivió milagrosamente.

Punto de vista

No teníamos miedo de nada, porque ya lo habíamos visto todo.

Dmitry Koznov. Veterano de la Segunda Guerra Mundial:
“Estaba tan malherido que escupía sangre. Estaba tirado en el suelo, pero una señora me salvó, me sacó del campo de batalla arrastrándome ella sola, y eso que era delgadísima. Se llamaba Zina Fedorova. En nuestra unidad, era una enfermera muy popular. No era una de esas enfermeras sentadas en algún lugar atendiendo a la gente, era una enfermera que estaba realmente salvando vidas.”

No le gusta presumir de medallas y condecoraciones, pero en nuestro caso hace una excepción. Inmediatamente después, se quita la chaqueta y la vuelve a poner en su sitio. Para él, el principal premio es la experiencia de vida: si no fuera por aquellos terribles años, tal vez, nunca habría conocido la verdadera amistad, la verdadera fidelidad, la verdadera honestidad y la verdadera mentira. Tampoco la verdadera alegría.

Dmitry Koznov:
“Las carcajadas eran aún más fuertes en los momentos más difíciles. La risa era la manera de animarnos los unos a los otros. Era una especie de vitamina. Cuanto más duras eran las circunstancias, más luchábamos por la vida. En general, la naturaleza psicológica del hombre está en contra de todo tipo de dolor.”

Su mayor alegría fue el último día de la guerra contra Alemania. Su regimiento se enteró de la capitulación de Alemania casi un día después de que se produjera. Un soldado escuchó la noticia en la radio.

Dmitry Koznov:
“Fue una auténtica fiesta al más puro estilo ruso. Estabamos felices. Nos besábamos, nos abrazábamos, lanzábamos las gorras al aire…estábamos exhultantes.”

Después de la victoria, Koznov regresó a sus estudios, y más tarde trabajó en el teatro. Hoy, su apartamento de Moscú es una especie de museo lleno de fotos de estrellas de la era soviética: el cantante de ópera Fiodor Shaliapin, el escritor y Premio Nobel Alexander Solzhenitsyn, famosos actores y directores de cine. Todos ellos eran habituales de la casa.

Dmitry Koznov:
“Después de la guerra, hubo películas y obras de teatro realmente excepcionales, porque la gente trajo de la guerra la verdad, el corazón. No teníamos miedo de nada, porque ya lo habíamos visto todo. Habíamos saboreado la vida” .

A la pregunta de por qué, incluso 70 años después de la guerra, los rusos están tan orgulloso de su victoria, Dmitry Koznov responde sin titubeos, pero embargado por la emoción:

Dmitry Koznov:
“¿70 años es realmente mucho para una nación? Es sólo el tiempo de una o dos vidas humanas. No sólo los militar lucharon en esa guerra, ¿acaso no murieron civiles? ¿Cómo olvidar una guerra tan horrible e inmediatamente después convertirte en otra persona?”

A sus 90 años, Dmitry Koznov sigue siendo profesor de teatro. La Segunda Guerra Mundial es un tema recurrente en sus clases. En esos años, la Unión Soviética perdió según las cifras más conservadoras 27 millones de personas. Hoy, casi todas las familias siguen sintiendo 70 años después, una punzada de dolor cuando piensan en sus muertos.