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La extravagancia se cuela en las elecciones británicas

Uno de sus factores comunes es la excentricidad, sus propuestas difícilmente tienen una salida y gastan fondos con escasas posibilidades de obtener

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La extravagancia se cuela en las elecciones británicas

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Uno de sus factores comunes es la excentricidad, sus propuestas difícilmente tienen una salida y gastan fondos con escasas posibilidades de obtener escaños. Son los pequeños partidos que se presentan a las elecciones legislativas en el Reino Unido. En total son unas 450 formaciones las que han sido inscritas para estos comicios, muchas de ellas tan solo en algunas circunscripcines. La mayoría no obtendrá representación alguna.

Devolver la propiedad de los castillos a Francia para reducir el déficit, trasladar el Parlamento a Wormwood Scrubs, un espacio en campo abierto a las afueras de Londres, denominar a los unicornios como especie protegida o permitir viajar gratuitamente a los músicos en el transporte público son solo algunas de las propuestas de ‘Monster Raving Loony Party’ (Partido de los Monstruos Totalmente Locos).

A pesar de sus obvios obstáculos para conseguir un asiento en la Cámara de los Comunes, la formación no ha dudado en gastar 500 libras esterlinas (unos 676 euros) en cada una de las circunscripciones en las que se presenta, además de 150 libras esterlinas (algo más de 202 euros) a la comisión electoral y una tasa anual por permanecer en las listas, todas ellas obligaciones pecuniarias marcadas por la ley electoral. Si no consiguen un 5% de los votos, todo este dinero se irá en balde.

La propia denominación es otro de los problemas de algunas de estas formaciones. Es el caso del ‘Beer, Baccy and Crumpet Party’ (Partido de la Cerveza, el Tabaco y el ‘Pivón’). La última de las palabras se refiere en inglés coloquial a ‘pivón’ o ‘maciza’. La comisión electoral decidió prohibir su presencia en los comicios por considerar que ese nombre podría ser ofensivo para las mujeres. Su líder, Ray Hall, decidió “después de conversaciones en el pub” cambiar la palabra por ‘Scratchings’, que significa cortezas de cerdo. Según las últimas encuestas, el partido podría ganar un 1% de los votos en la circunscripción de Eastleigh.

La comisión electoral también ha padecido los problemas de los diferentes nombres de los partidos. En las elecciones europeas de 1994, un partido denominado Literal Democrats (Demócratas Literales) consiguió 10.000 votos en la circunscripción de Devon and East Plymouth. El candidato de los liberales, Adrian Sanders, perdió por unas setecientas papeletas y fue a los tribunales alegando que la confusión entre los nombres de ambos partidos le había llevado a la derrota, pero la justicia no le dio la razón.

Para evitar este tipo de situaciones, el Parlamento británico promulgó en noviembre de 1998 una ley que impedía inscribirse con nombres similares a los de otros partidos, tener más de seis palabras en la denominación o utilizar vocabulario obsceno u ofensivo. Algo que no ha evitado que nombres como Get Snouts Out The Through (Saca el Hocico del Abrevadero), cuyo caballo de batalla es la corrupción en las altas instancias, o ‘World Peace Through Song’ (Paz Mundial a Través de la Canción) se cuelen en algunas de las listas.