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Mazorcas, redes y torres en los pabellones de la Expo de Milán

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Mazorcas, redes y torres en los pabellones de la Expo de Milán

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145 países tienen presencia en los pabellones de la Exposición Universal de Milán. Sus diseños abarcan desde lo formal a lo extravagante. Mientras

145 países tienen presencia en los pabellones de la Exposición Universal de Milán. Sus diseños abarcan desde lo formal a lo extravagante. Mientras algunos se centran en la elegancia, otros apuestan, sobre todo, por la diversión.

El evento desafía a los participantes a plantear propuestas sobre cómo alimentar a la población del planeta de forma sostenible.

Hojas gigantes de mazorca envuelven el pabellón de México.

Los paneles curvos rinden homenaje a uno de sus alimentos más antiguos y populares, el maíz.

El arquitecto Francisco López Guerra ideó los 21 000 metros cuadrados de la instalación.
El público se desplaza por rampas ovales de seis niveles, que emulan los sistemas de canales de riego precolombinos.
“El concepto fundamental está tomado de la riqueza cultural de México. Tomamos la idea del maíz que es la aportación más grande que México ha dado al mundo”.

Mientras Guerra atrae a los visitantes con historia milenaria, otros creadores optan por la interactividad.

Brasil extiende una red gigante en el aire para cazar la atención del público.

Debajo, pequeños jardines presentan productos estrella del país, como el café o las frutas tropicales.

“La red es una forma de atraer a la gente, creando permeabilidad en el pabellón”, dice Arthur Casas, arquitecto del pabellón. “No queríamos tener una larga fila con peleas para entrar, sino un pabellón con una enorme permeabilidad, donde la gente pueda divertirse”.

Solo un tercio de los países presentes, 54, han dispuesto su propio pabellón.

El de Suiza costó más de 25 millones de dólares. Su principal atracción, dos torres centrales rellenas con diferentes productos y 96 000 litros de agua. Y 2 500 ramas de café, 840 000 snacks de manzana deshidratada y dos millones de cubos de sal. El público puede cogerlos sin pagar nada a cambio, son gratis.

El arquitecto Daniel Christian diseñó las torres para que encogieran cuando los visitantes fueran extrayendo su contenido.

“En el centro del pabellón suizo están las torres. Están llenas de diferentes productos alimenticios. El que quiera puede venir y llevárselos. Todo depende de cuánto cojan. Si es mucho, estará vacía. Esto demuestra lo importante que es el comportamiento de la gente”.

Los arquitectos franceses del estudio X-TU celebran en las instalaciones galas el paisaje fértil de su país. 21mil metros cuadrados de mercado construido exclusivamente con madera francesa.

“Queríamos mostrar la diversidad de los paisajes franceses”, asegura Anouk Legendre.“Para el interior del pabellón tallamos huecos que representan colinas y montañas. La fachada que ven muestra este relieve natural”.

Los casi 150 pabellones, bien temáticos, bien de países o empresas, ocupan desde 5 400 a 54 000 metros cuadrados.

Además de utilizar materiales sostenibles, los organizadores del evento han exigido que la mitad de las edificaciones sean al aire libre. Y que puedan desmontarse fácilmente cuando finalice el evento.

La Expo de Milán podrá visitarse hasta el próximo 31 de octubre.