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Yemen, un peón crucial en el tablero geopolítico arábigo

Las bombas siguen destruyendo el casco antíguo de Saná, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es la imagen diaria que conoce el mundo

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Yemen, un peón crucial en el tablero geopolítico arábigo

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Las bombas siguen destruyendo el casco antíguo de Saná, considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Es la imagen diaria que conoce el mundo sobre el conflicto del Yemen. Pero tras estas escenas, se disputa la lucha de poder soterrada de dos superpotencias de la región: Irán y Arabia Saudí.

Los bombardeos en la capital yemení están capitaneados por una coalición liderada por Arabia Saudí y dirigidos contra el movimiento rebelde chií de los hutíes, milicianos procedentes del norte q
ue cuentan con el respaldo de Irán.

La mayoría del país está bajo su control, y desde septiembre, también la capital.

Además de los rebeldes hutíes, que en enero derrocaron al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, se encuentran las tribus suníes, apoyadas por el autoproclamado Estado Islámico.

La actual situación de caos no es nueva para el país.

En 2011, los hutíes se unieron a las protestas en contra del expresidente Saleh, cuyo régimen se extendió por más de 30 años y sacaron ventaja del vacío de poder para expandir su control territorial en las provincias de Sadá y la vecina Amran.

En febrero de 2012, la primavera árabe yemení provocaría la salida del dictador. Una partida elaborada y negociada por las monarquías del Golfo y firmada en Riad. El país de la península arábiga ya había experimentado a menudo la injerencia de los grandes países vecinos.

El 80 % de los musulmanes de la región son suníes. La intención de Irán, de mayoría chiíta, es clara: convertir a países como el Yemen o Siria en importantes aliados.

Desde el punto de vista estratégico, el Yemen, es vital para Arabia Saudí,

Una pieza clave en el tablero geopolítico para ganar una partida, que de momento está en tablas. Las negociaciones de paz se han estancado y no hay indicios de que se pueda restaurar el orden a corto plazo.