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Dinamarca abandona la izquierda gracias al ascenso de los ultranacionalistas

Noche de celebraciones para la oposición de derecha danesa. La coalición liderada por el liberal Lars Løkke Rasmussen recuperó este jueves el poder

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Dinamarca abandona la izquierda gracias al ascenso de los ultranacionalistas

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Noche de celebraciones para la oposición de derecha danesa. La coalición liderada por el liberal Lars Løkke Rasmussen recuperó este jueves el poder en Dinamarca gracias a la espectacular subida del ultraconservador Partido del Pueblo Danés, que con un 21% de los votos, se convierte en la segunda fuerza polítca del país, y la primera dentro de la coalición conservadora. La izquierda sale definitivamente del Gobierno

Con la victoria de los ultraconservadores en Dinamarca se confirma es ascenso de los partidos antiimigración en toda Escandinavia.

En las últimas elecciones suecas (14 de septiembre 2014), El partido ultraderechista Demócratas de Suecia (SD) obtuvo un resultado sobresaliente al duplicar sus votos y convertirse en tercera fuerza parlamentaria.

Los Verdaderos Finlandeses del líder populista y euroescéptico Timo Saini, también lograron mantenerse en segunda posición en los pasados comicios de abril.

Y en Noruega, una agrupación populista de extrema derecha, el Partido del Progreso (FrP) se hizo con el poder por primera vez en sus cuarenta años de historia.

Una de las principales razones de su victorioso ascenso es la economía.

Todos estos países disfrutan de una mejor salud económica que el resto sus vecinos, aún afectados por la fuerte crisis financiera en la eurozona.

A esto hay que añadir el problema de la inmigración. Los países escandinavos fueron los primeros en adoptar políticas más protectoras y benévolas para este colectivo, y esto aumentó de forma considerable su atractivo para países como Turquía, Somalia, y Rumanía, entre otros.

El miedo a perder la identidad nacional y europea junto a la idea de que delincuencia e inmigración van juntas, también preocupa a unos países cuya tasa de criminalidad está entre las más bajas del mundo.

Gracias a las grandes exportaciones de petróleo y a tasas de desempleo por debajo de la media, los países escandinavos dependen aún de la mano de obra extranjera para sacar adelante su economía. La pregunta será cómo lo harán con los nuevos gobiernos antiinmigrantes.