Última hora

Última hora

La alargada sombra del espionaje de EEUU llega hasta el Elíseo

Francia bajo escucha. El supuesto espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos a tres presidentes franceses ha vuelto a

Leyendo ahora:

La alargada sombra del espionaje de EEUU llega hasta el Elíseo

Tamaño de texto Aa Aa

Francia bajo escucha. El supuesto espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos a tres presidentes franceses ha vuelto a agitar las ya turbulentas relaciones entre Estados Unidos y Europa.

La información publicada por varios medios galos como Mediapart, se basa en revelaciones del famoso sitio web de filtraciones WikiLeaks, que ha publicado una selección de informes clasificados de comunicaciones de oficiales de los sucesivos Gobiernos franceses durante la última década

Entre los documentos y grabaciones, constan llamadas telefónicas privadas del entonces presidente Nicolas Sarkozy en 2008, en plena crisis de las hipotecas, reprochando a Washington sus errores en la gestión de la crisis económica.

Tres años más tarde, siempre según lo publicado, Nicolás Sarkozy se propuso impulsar la renovación de las negociaciones directas entre Israel y Palestina contando con el entonces presidente ruso, pero sin la participación de EE.UU.

También bajo escucha, François Hollande, con llamadas que remontan a su llegada al “Elíseo”:

.

Siempre según los documentos de Wikileaks, en mayo de 2012 Hollande organizó una reunión secreta en París con la oposición alemana sin informar a Merkel, sobre las consecuencias de una posible salida de Grecia de la eurozona. En ese mismo informe consta que Hollande se quejó de la intransigencia de la canciller alemana en las negociaciones.

Mientras París prepara su respuesta, Wikileaks ironiza a golpe de caricaturas sobre la importancia internacional acordada a la presidencia francesa.

Hace dos años, el epicentro del escándalo se situó en Alemania, tras las revelaciones sobre supuestas escuchas a la canciller alemana, Angela Merkel, y a otros funcionarios alemanes siempre por parte de la inteligencia estadounidense.

El caso, basado en documentos revelados por el exagente de la NSA, Edward Snowden, desató una indignación sin precedentes en Berlín que abrió una investigación oficial cerrada recientemente por falta de pruebas concluyentes.