Última hora

Última hora

Desesperación entre los tunecinos que se dedican al turismo

Calles desiertas, tiendas cerradas y despidos para no tener que cerrar los negocios de las zonas turísticas de Túnez. El barrio viejo de Susa lleva

Leyendo ahora:

Desesperación entre los tunecinos que se dedican al turismo

Tamaño de texto Aa Aa

Calles desiertas, tiendas cerradas y despidos para no tener que cerrar los negocios de las zonas turísticas de Túnez.

El barrio viejo de Susa lleva dos días completamente vacío de turistas, el silencio marca la tristeza de los pequeños comerciantes y artesanos que son incapaces de ver una salida a la situación actual. Najib Kaava tiene que mantener a tres hijos y a su mujer enferma: “Este ataque ha supuesto un impacto doloroso sobre nuestro sector, el artesanal. Nosotros, que somos pequeños artesanos, que tenemos hijos a los que cuidar, estamos en las manos de Dios”

Patrullas de las fuerzas especiales vigilan desde este fin de semana las localidades turísticas como Susa, Hammamet, Monastir, Sidi Bou Said o Cartago tras entrar en vigor el “plan excepcional” con el que el Gobierno tunecino espera desplegar a mil policías armados adicionales. Pero desde la perspectiva de los que se dedican a acoger a los extranjeros, la vida está lejos de recobrar su ritmo habitual.

“Podemos hacer lo que sea para conseguir dinero, podemos irnos del país, emigrar a Italia o a Francia. Se puede robar, chantajear, implicarnos en el tráfico de drogas, por ejemplo. Podemos incluso someternos a un lavado de cerebro… algo que puede hasta ser normal. Pero, de un día para otro, vestirse como los salafistas, dejar que nos crezca la barba de repente… Y que luego te digan: “Estoy haciendo la yihad por el islam…”, explica Akram Melad, que, en los últimos días, se ha convertido en el único empleado de un café en el que han despedido a sus ocho compañeros porque ya no hay clientes a los que servir café turco o té con piñones.

“Los tunecinos han terminado con una dictadura que duró años con la esperanza de un futuro mejor, pero se han encontrado en medio de desencuentros políticos y de ataques terroristas sobre los que es imposible prevenir ni el lugar ni el momento en el que se llevarán a cabo”, concluye el corresponsal de euronews Mohamed Shaikhibrahim.

Antes del éxodo del miedo que están protagonizando los extranjeros, Túnez recibía seis millones de turistas al año, lo que representa que el 15% de su PIB está vinculado a este sector.