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El gran proyecto de Al-Sisi para el "nuevo Egipto"

La ampliación del canal de Suez es una obra colosal que ilustra perfectamente las ambiciones económicas de Egipto. Todo el dinero que pueda llegar

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El gran proyecto de Al-Sisi para el "nuevo Egipto"

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La ampliación del canal de Suez es una obra colosal que ilustra perfectamente las ambiciones económicas de Egipto.

Todo el dinero que pueda llegar del transporte marítimo es, evidentemente, bienvenido en un país que desde la caída de Hosni Mubarak (2011) sufre graves dificultades financieras, acentuadas por la inestabilidad política que se desató a continuación..

Esta obra faraónica es el proyecto estrella del mandato del comandante Al-Sisi y el referente del “nuevo Egipto” que quiere construir para el futuro; un emblema nacional..

“Era una oblicación patriótica que teníamos”, explica Zaki Ibrahim, oficial del ejército en la reserva. “Todo el mundo quería participar, con su dinero, su tiempo o su trabajo. Un proyecto así había que realizarlo con dinero egipcio, no con capital extranjero o con el Banco Mundial”.

Esta arteria fundamental del transporte marítimo mundial une el mar Rojo y el Mediterráneo desde 1869. En 1956, el presidente Gamal Abdel Nasser, lo nacionalizó tras casi un siglo en poder de británicos y franceses. Y acto seguido se desató la “Crisis de Suez”, que llevó a las tropas británicas e israelíes a ocupar parte del país.

El canal es el pulmón económico de Egipto. Y el gobierno espera que con esta mejora se multiplique por dos la capacidad de tránsito. Con una circulación en doble sentido, el trayecto ha quedado reducido de 22 a 11 horas. Traducido en dinero, Egipto debería ingresar unos 4.700 millones de euros en 2015, aumentando cada año las ganancias hasta alcanzar, en 2023, un total de 11.700 millones.

Con Nasser como inspiración, Al-Sisi pretende cimentar su credibilidad en torno al canal. Y piensa que si el dinero llega a las arcas públicas, habrá mayor estabilidad política y menos inseguridad. Y todo ello en un momento en el que el sector turístico se ha desplomado a causa de la violencia.

Falta por ver si los cálculos del presidente egipcio son correctos, ya que desde 2008, el transporte marítimo sufre una fuerte recesión de la que aún hoy no ha salido.