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Refugiados: ¿Cuándo acaba el viaje?

“Heart of Darkness” de Joseph Conread revisitado por un grupo de inmigrantes. La apuesta teatral del director artístico polaco, Olek Witt, trata de

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Refugiados: ¿Cuándo acaba el viaje?

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“Heart of Darkness” de Joseph Conread revisitado por un grupo de inmigrantes. La apuesta teatral del director artístico polaco, Olek Witt, trata de escenificar, más allá de la metáfora intelectual de la novela, el proceso físico que supone el viaje emprendido por miles de inmigrantes que buscan asilo político en Europa.

La adaptación de este cuento, representada el pasado 30 de julio en la Kunstfabrik de Berlín, arroja un poco de luz sobre una travesía que, lejos de acabar en las costas europeas, se prolonga por el laberinto burocrático de las administraciones europeas.

“Para aquellos que han huido de sus países, llegar a Europa no significa acabar con la oscuridad vivida durante la travesía. Muchos ni siquiera hablan el idioma y no comprenden los mecanismos del poder de aquí”, expresaba Olek Witt antes de la representación.

¿Qué medidas están adoptando los países europeos para acoger a los inmigrantes que, de facto, se encuentran en sus territorios?

El 27 de mayo la Comisión Europea propuso una medida de urgencia para realojar a 40 000 personas “con una clara necesidad de protección internacional” (el hecho de no utilizar la definición de “refugiado” implica el no otorgar de facto los derechos que ese estatus implica a los inmigrantes, según las leyes europeas) llegadas a Italia y Grecia basándose en el artículo 78(3) del Tratado sobre el Funcionamiento de la Unión Europea (TFEU). También, recomendó la creación de un protocolo para albergar de manera provisional a 20 000 refugiados fuera en la UE, los denominados “hostpots” como el ideado en Níger, con la asistencia de la European Asylum Support Office (EASO).

El 25 de junio el Consejo Europeo los países se repartirían el número de refugiados acordado en función de varios criterios: el PIB, el número de habitantes, las cifras del paro y el número de refugiados aceptados entre los años 2010 y 2014. Un reparto que, todavía, genera tensiones como se vio durante la Cumbre del 20 de julio cuando los ministros de Interior de la UE discutieron la
Agenda Europea sobre Inmigración.

A la espera de soluciones a escala europea, cada país aplica sus propias medidas:

En Alemania, la crisis migratoria ha entrado de lleno en el debate nacional debido al desbordamiento de los servicios de acogida. En los primeros cinco meses del año, el país ha recibido 142 000 demandas de asilo, un 127% más que en 2014. Según previsiones gubernamentales, la cifra podría ascender a los 450 000 a finales de año.

Berlín ha recibido, en lo que va de año, más de 3 400 refugiados, tres veces más que el año pasado.

El pastor Joachim Lenz, encargado de la acogida de urgencia en la capital alemana, asegura que “el sistema no funciona”.

El Ejército alemán ha sido movilizado para levantar 8 campamentos para refugiados. La Cruz Roja Internacional ha erigido 21 centros de emergencia con espacio para 4 600 refugiados.

La presentadora de la televisión pública alemana ARD, Anja Reschke, denunció, públicamente, el clima de desprecio y los ataques que sufren cotidianamente los refugiados en Alemania convirtiéndose en uno de los temas más debatidos en las redes sociales.

El mismo escenario se repite en otros países de Europa que, como Austria, se encuentran desbordados.

Desde el pasado miércoles, el centro de Traiskirchen en Austria dejó de acoger a nuevos demandantes de asilo debido a problemas de higiene. En estos momentos, alberga a unos 4 000 personas, 1 500 se encuentran alojadas en tiendas de campaña fuera de las instalaciones. Amnistía Internacional publicará un informe, en breve, sobre las condiciones del centro.

La República Checa sirve, también, de contención de muchos refugiados cuya objetivo es alcanzar Alemania. El ministro de Interior ha asegurado que un total de 3 018 inmigrantes han sido “detenidos” en lo que va de año, un 48% más que el año pasado. Se espera que, en 2016, esta cifra alcance los 7 000. El país solo dispone de instalaciones para acoger a 1 400 personas, el más concurrido es el de Jezova. El gobierno planea construir nuevos centros como en Balkova o en Bohemia occidental.