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Europa ante el gran problema de la inmigración

Bruselas mueve ficha ante la constante y creciente llegada de inmigrantes a Europa. La Comisión Europea aprobaba este lunes la puesta en circulación

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Europa ante el gran problema de la inmigración

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Bruselas mueve ficha ante la constante y creciente llegada de inmigrantes a Europa. La Comisión Europea aprobaba este lunes la puesta en circulación de 2.400 millones de euros con los que los diferentes países de la Unión tratarán de hacer frente a este problema. Italia, España y Grecia serán los países que más dinero recibirán, pero no los únicos.

Punto de vista

Hay que tomar medidas contra aquellas personas sin escrúpulos que se aprovechan del actual sistema de inmigración

“Ya estamos en disposición de financiar el programa nacional francés y Reino Unido también ha recibido la primera parte de lo que le corresponde”, anunciaba la portavoz de inmigración del organismo europeo, Natasha Bertaud. “Por supuesto ambos desembolsos están destinados, entre otras cosas, a hacer frente a la situación que se vive en Calais”.

La pequeña localidad del norte de Francia es en efecto uno de los escenarios más complicados de este drama. Allí, miles de inmigrantes tratan de cruzar a Reino Unido escondiéndose en los camiones que pasan de un lado a otro del canal de la Mancha a través del eurotúnel. En los últimos dos meses, al menos 10 personas han muerto en esta intentona, mientras Londres y París construyen nuevas vallas para tratar de evitar lo inevitable.

En Reino Unido crece cada vez más el sentimiento antiinmigración, y el Gobierno ya se ha comprometido a presentar una ley que endurezca seriamente las sanciones contra aquellos que contraten a sin papeles. Los que lo hagan podrán incluso ir a prisión.

“De lo que se trata es de tomar medidas contundentes contra aquellas personas sin escrúpulos que se aprovechan del actual sistema de inmigración contratando a personas que no tienen el derecho a estar en este país”, recuerda el secretario de Estado para las Comunidades y el Gobierno Local, Greg Clark. “En el futuro, tendrán que demostrar que su trabajador puede residir en este país y si deliberadamente incumplen estas normas, entonces estaremos hablando de un delito penal”.

Las medidas tomadas en otros países están siendo aún más polémicas. En Hungría tratan de detener a los inmigrantes con la construcción de una valla de alambre de espino de más de 160 kilómetros de longitud a lo largo de la frontera con Serbia.

Cada día, cerca de 1.500 inmigrantes, en su mayoría afganos y sirios, aparecen en los bosques húngaros de la zona.

Por supuesto, no todos reciben igual a aquellos que consiguen llegar a Europa. En Berlín, varios voluntarios distribuían el pasado viernes agua y alimentos a los muchos refugiados que esperaban su turno para solicitar asilo en el país. Se estima que en 2015 se alcancen las 450.000 solicitudes sólo en Alemania, más de doble que en 2014.

“Vimos que esta gente necesitaba cosas elementales y llamamos a otras personas para echarles una mano entre todos”, dice un voluntario. “He comprado con mi hija varias cosas y las hemos traído aquí. Se trata de una cuestión humanitaria”.