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Gevgelija, el nuevo punto caliente de la crisis migratoria en Europa

La crisis migratoria tiene un nuevo punto caliente, Gevgelija, pueblo fronterizo entre Grecia y la República de Macedonia. Esta pequeña localidad

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Gevgelija, el nuevo punto caliente de la crisis migratoria en Europa

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La crisis migratoria tiene un nuevo punto caliente, Gevgelija, pueblo fronterizo entre Grecia y la República de Macedonia.

Esta pequeña localidad macedonia conocida por sus casinos se ha convertido en una zona de tránsito conflictiva, una nueva etapa del periplo emprendido por muchos refugiados llegados a Grecia. Las escenas vividas en la isla griega de Kos o en el puerto francés de Calais se repiten.

La policía ha utilizado balas de goma y gases lacrimógenos para impedir la entrada masiva de refugiados, en su mayoría sirios, después de que, ayer, las autoridades macedonias declararan el estado de emergencia en sus fronteras norte y sur.

Un refugiado asegura que “los agentes les han disparado y que hay varios heridos.”

A la localidad de Gevgelija llegan casi a diario unos 2 000 refugiados procedentes de la vecina Idomeni en Grecia, el objetivo es tomar un tren que les conduzca a Serbia.

El primer ministro serbio, Aleksandar Vucic, ha dicho que su país acogerá a los inmigrantes sin necesidad de “construir muros”.

Las autoridades macedonias han desplegado soldados para frenar este flujo generando escenas de caos. Muchos refugiados presentan heridas producidas por balas de goma. En esta zona fronteriza se hacinan miles de personas, solo la agencia de la ONU para los refugiados trabaja en esta especie de “tierra de nadie”.

El gobierno de la República de Macedonia ha hecho un llamamiento a los países vecinos para que fleten trenes que les ayuden a evacuar a los inmigrantes. Se cree que entre 4 000 y 5 000 personas llegarán en las próximas horas a la frontera sur.

Por eso, ayer, el portavoz del ministro del Interior, Ivo Kotevski, anunció el estado de emergencia en las regiones fronterizas sur y norte. Kotevski aseguró que “el Ejército ha sido desplegado en esas zonas con un doble objetivo: mantener la seguridad y organizar la petición de asilo de los inmigrantes en función de las obligaciones internacionales pactadas por la República de Macedonia.”

Un compromiso al que difícilmente podrá hacer frente puesto que el país pena a reabsorber a los diferentes grupos étnicos sin registrar que deambulan por el país. Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), aún se busca una solución para varios millares de personas, de la minoría ashkali (ellos mismos se definen como egipcios instalados en los Balcanes en la época otomana), así como de etnia gitana. ACNUR exige, desde hace años, a la República de Macedonia la implementación de la Convención de la Reducción de apátridas de 1961.

A este problema sin resolver se une la ola de refugiados sirios cuyo destino es Europa pero que tienen en la República de Macedonia un paso obligado. Según ACNUR, el Estado no ha habilitado instalaciones para dar una solución temporal a los nuevos refugiados. La agencia de la ONU solo cuenta con un centenar de tiendas de campaña para albergarlos.

Mientras tanto, los inmigrantes se alojan en los lugares más insospechados. Esta imagen muestra dos niños en un contador de electricidad en desuso en el pueblo de Gevgelija.