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Crisis migratoria: Hungría se ampara en Schengen para justificar su dureza

Es un éxodo imparable. Cientos de refugiados siguen pasando todos los días la frontera entre Serbia y Hungría. Muchos siguen la vías férreas, donde

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Crisis migratoria: Hungría se ampara en Schengen para justificar su dureza

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Es un éxodo imparable. Cientos de refugiados siguen pasando todos los días la frontera entre Serbia y Hungría. Muchos siguen la vías férreas, donde no hay alambradas de espino para que los trenes puedan circular.

La frontera entre Hungría y Serbia es una frontera exterior de la Unión Europea, su seguridad corre a cargo de Budapest. Para ello, el Parlamento húngaro aprobó el pasado julio la construcción de una alambrada de 3,5 metros de altura en unos 150 kilómetros a lo largo de la frontera.

Desde principios de este año, las autoridades húngaras han interceptado a más de 167 mil refugiados que habían cruzado la frontera ilegalmente. Los detenidos son conducidos a este campo de internamiento en Roszke, donde a veces tienen que esperar hasta dos días para completar el proceso.

Muhammad, refugiado sirio:
“Estamos esperando para dar nuestros nombres y que nos dejen meternos en autobuses para ir a Budapest gratis”.

Muchos aseguran que no se han cruzado con ningún policía en la ruta de los Balcanes, especialmente en Grecia, que también forma parte de Schengen, la zona europea de libre circulación.

El primer ministro húngaro, Víktor Orbán se ampara en esas normas para justificar su firmeza en esta crisis.

Viktor Orbán, primer ministro de Hungría:
“Insisto en que como firmantes del Acuerdo de Schengen tenemos la obligación de cumplirlo a rajatabla. El problema es que ahora no podemos hacerlo. El Estado húngaro debería poder decidir si a partir de mañana por la mañana sólo se pueden cruzar nuestras fronteras siguiendo las normas establecidas”.

Para ello, el Parlamento húngaro ha votado una batería de leyes que castigan la inmigración ilegal con penas que pueden llegar hasta los tres años de cárcel.

Las autoridades húngaras han empezado a distribuir folletos como este, en los que advierten de los riesgos que entraña violar la nueva ley.

Pero para estos refugiados lo más urgente es atravesar Hungría sin ser identificados y registrados y poder pasar a Austria o Alemania. Lo que más temen es que como establece la reglamentación europea los devuelvan a Hungría, su primer país de entrada en la UE .

Dolorez Katanich, euronews:
Tenemos con nosotros a Zoltan Kovacs, portavoz del gobierno húngaro. El Ejecutivo ha lanzado una campaña de información para que los inmigrantes no entren en el país de forma ilegal. ¿Qué resultados esperan?

Zoltan Kovacs:
Nuestros esfuerzos están dirigidos esencialmente a detener la inmigración ilegal en Hungría y a dotarla de un marco jurídico. En esta primera fase que estamos llevando a cabo, se trata esencialmente de asegurarnos de que todos los inmigrantes que se dirigen a nuestro país sepan que hay una serie de normas nuevas que entrarán en vigor la semana que viene. Queremos que sepan que no deben dejarse convencer por los traficantes que les prometen que entrar en Hungría es una manera fácil y legal de llegar a Alemania.

Paralelamente, tenemos que seguir preparándonos para gestionar la situación en valla de la frontera sur, reforzando la presencia policial, endureciendo las penas y adaptando las leyes.

Para mí un buen resultado de estos esfuerzos sería la disminución del número de inmigrantes que llegan a nuestras fronteras para cruzarlas ilegalmente. Es muy difícil dar cifras exactas y adivinar qué vías alternativas seguirán estas personas una vez que se blinden las fronteras húngaras, cuando se complete la construcción de la valla y esté activo el sistema de control. Por eso, los países vecinos también tienen que plantearse estas preguntas.

euronews:
Hungría no estaba preparada para la llegada masiva de inmigrantes, por eso hemos asistido a situaciones muy extremas. ¿Por qué este caos y qué planes hay para evitar que vuelva a suceder algo así?

Zoltan Kovacs:
El país está preparado para recibirles y para proporcionarles los servicios, si es que se puede decir así, contemplados y requeridos por la ley internacional.

El problema es que cada vez hay más inmigrantes que no cooperan con las autoridades. Sencillamente no pueden venir a Hungría ilegalmente y decidir por sí mismos que se van del país al día siguiente. Es imposible de acuerdo con las leyes actualmente en vigor en la UE. Esas normas lo prohíben.

euronews:
¿Cuál es el siguiente paso que va a dar Hungría para resolver el problema? ¿Va a aceptar por ejemplo a los refugiados que llegan legalmente?

Zoltan Kovacs:
Quienes entren legalmente en nuestro país y cursen una solicitud de asilo pueden esperar que su petición se estudie individualmente, tal y como como estipulan las reglas internacionales. Hungría respetará a rajatabla la legislación de la UE.

euronews:
¿Cómo filtrar e identificar si hay terroristas entre los refugiados?

Zoltan Kovacs:
Más de 170.000 personas han entrado este año en Hungría ilegalmente. Es decir, burlando todo tipo de controles, y sin presentar los documentos específicos, sin la posibilidad de identificarles, lo que obviamente representa un riesgo para la seguridad.

Y sin embargo es un aspecto crucial en la investigación para considerar si alguien puede tener derecho de asilo. Y por supuesto, contamos con la cooperación de Frontex (la agencia europea para la gestión de fronteras) y de otras autoridades que se encargan también de la gestión de la seguridad fronteriza o agencias de seguridad nacionales.

Un factor muy importante a tener en cuenta es la dimensión cuantitativa del problema, por eso sería tan importante que las diferentes agencias estrechen aún más su cooperación, ya que nos enfrentamos a un peligro como nunca hemos visto antes.