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La viabilidad de la deuda en la eurozona

Bienvenidos a una nueva temporada de Real Economy. Esta semana, tras la tensión vivida durante todo el verano con la deuda griega, vamos a intentar

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La viabilidad de la deuda en la eurozona

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Bienvenidos a una nueva temporada de Real Economy. Esta semana, tras la tensión vivida durante todo el verano con la deuda griega, vamos a intentar comprender ¿hasta qué punto realmente la deuda es sostenible o insostenible?

Punto de vista

Endeudarse, no es ni bueno ni malo, todo depende de en qué se gaste el dinero. Una teoría que gana terreno es anteponer el endeudamiento productivo al no productivo

En nuestro programa, iremos hasta Portugal para ver cómo gestiona su elevado endeudamiento. También analizaremos como intenta cambiar las cosas un pequeño país como Letonia. Más tarde hablaremos con Sony Kapoor, director general del gabinete de estudios Re-Define del eterno debate sobre el concepto mismo de deuda sostenible.

Sabemos que nuestros gobiernos necesitan endeudarse para corregir la falta de ingresos procedentes de los impuestos, además emiten moneda para que el país funcione. Si Christophe tiene que emitir deuda, debería tener como referencia el valor de su negocio y cómo va a gastar el dinero para aumentar sus ingresos.

Pero el valor de un país no puede cuantificarse y el gasto para pagar servicios esenciales no siempre redunda en un beneficio económico. Entonces, un gobierno ¿cómo controla si su deuda es o no sostenible? Veamos.

Un Estado vende bonos a inversores nacionales y extranjeros, paga por ello un interés, y adquiere un compromiso de pago en unos años. Digamos que su deuda equivale al 20% de su Producto Interior Bruto (PIB).

Si este mismo año paga todos los intereses, el año que viene su nivel de deuda respecto a su Producto Interior Bruto va a bajar. Esto sucede porque en muchos países el Producto Interior Bruto casi siempre aumenta.

Para asegurar que la deuda sea sostenible, los gobiernos deben ser capaces de devolver el dinero, su economía debe crecer, y pedir prestada sólo la cantidad necesaria cuando hay crecimiento.

Si este crecimiento de se ralentiza y el Producto Interior Bruto no aumenta, el nivel de deuda empieza a subir.

Los inversores empiezan a preocuparse por la capacidad de pago, y los tipos de interés que pagan aumentan para cubrir una eventual falta de pago. Esto significa que pagarán más para disponer de fondos en un contexto de ralentización económica.

Si la proporción de deuda respecto al Producto Interior Bruto aumenta demasiado, y si se pone en entredicho la capacidad de crecimiento, la deuda resulta insostenible.

Ahora, imaginemos que la deuda griega es como un melón comparada con la de otras economías europeas. Es grande y cada vez mayor porque siguen pidiendo prestado pese a la desaceleración de su economía.

Los tipos de interés que pagan por la deuda suben porque piden más dinero para pagar la antigua deuda. La mayor parte de esos pagos son para inversores extranjeros. Muchos países europeos están en idéntica situación. En el caso de Portugal, por ejemplo, diríamos que su deuda es una piña frente al melón griego.

Los prinicipales indicadores económicos de Portugal

Mónica Pinna ha viajado a Portugal para ver hasta qué punto las medidas adoptadas son serias y suficientes para convencer a los inversores de la sostenibilidad de su deuda.

Son las siete de la mañana. Viajamos desde Covilha a Coimbra. La autopista está casi desierta como la mayoría de los 900 kilómetros de vías de peaje, una de las medidas para hacer frente a los 78 000 millones de euros de su plan de rescate. El rescate finalizó el año pasado pero los ajustes continúan y los transportistas siguen pagando: “Evitamos la autopista porque los peajes son muy caros”, explica el camionero, Jorge Rusu Cordunean.

“Nos desviamos, entramos en la autopista durante 15 kilómetros, luego hacemos otros 40 kilómetros por la carretera nacional, y volvemos a la autopista”, añade.

La empresa de transportes y distribución António Ezequiel es una de las compañías que ha sufrido las consecuencias de las reformas y ha tenido que adaptarse. Redujo su plantilla de 55 a 40 trabajadores tras entrar en vigor los nuevos peajes. Además abrió un nuevo almacén cerca de Coimbra para reducir su flota de camiones. “Nuestra empresa pagó 30 000 euros de peajes en 2014, por eso recurrimos a rutas alternativas cuando es posible. Si sólo utilizaramos la autopista la factura sería de 60 000 euros y eso es insoportable”, comenta Ezequiel.

Mónica Pinna, euronews:
En 2011 la deuda pública portuguesa giraba entorno al 111% de su Producto Interior Bruto, ahora roza el 130%, más del doble de la cifra considerada ideal del 60%, aunque algo ha cambiado, la percepción de los mercados.

Un simple vistazo a las cifras que maneja António Ezequiel pone de manifiesto que el sobrecoste del dinero que dedica a peajes no contribuye a reducir la deuda de su país.

Sin embargo, los inversores piensan que estos esfuerzos son indicativos de la determinación de Portugal a hacer su deuda sostenible.

Para el profesor de la Universidad de Coimbra, José Reis, Portugal necesita más, necesita una revisión de las reglas del juego de la eurozona: “La Unión Económica y Monetaria pone muchas cosas en el mismo saco. Patatas y judías verdes, que tienen una estructura muy diferente. Si las ponemos juntas, ambas pueden pudrise. Pero sí que podemos juntar patatas y tomates con la protección adecuada. Hay que poner cada cosa en su sitio”.

La mayoría de los economistas como José Reis están convencidos de que el precio de la recuperación y de la sostenibilidad pasa por reformas claras en sectores como la educación, el empleo, la producción industrial, inversión y redistribución de los beneficios.

Estamos con el economista Sony Kapoor, director general del gabinete de estudios Re-Define. Un prolífico orador en todo cuanto se refiere a la economía europea.

Maithreyi Seetharaman
Sony, empezaré con los ejemplos de Portugal y de Grecia. ¿Cómo han llegado a la situación actual y cómo pueden salir adelante?

Sony Kapoor:
Esencialmente se trata de economías desarrolladas ancladas al llamado mundo desarrollado. Esto ha hecho que para seguir al ritmo del resto de Europa han tenido que vivir fundamentalmente con dinero prestado.
Pero cuando se desató la crisis, fue como cuando sube y baja la marea que uno puede ver quién está nadando desnudo. De repente vimos que ni Portugal ni Grecia eran economías muy sólidas. La gente empezó a cuestionarse sobre su propia viabilidad y empezaron a caer en picado, en espiral, como cuando vemos a los personajes de los dibujos animados dando paseos por los acantilados. Durante algún tiempo no pasó nada malo, hasta que de repente se dieron cuenta de que todo era como una burbuja y empezaron a caer.

euronews:
¿Y cómo hace el personaje de los dibujos animados para salir a flote otra vez?

Sony Kapoor:
“Pues nada en particular a corto plazo. En el caso de Portugal, por ejemplo, tienen que mejorar la educación pero eso lleva tiempo. Grecia no tiene un tejido industrial adecuado. Las partidas que tradicionalmente dedicaban sus gobiernos estas inversiones han desaparecido. Estamos ante un dilema en el que la respuesta a corto plazo es decir, bien, hay que vivir según nuestras posibilidades. Pero esto no es respuesta para un país porque ese país, símplemente, va a ser cada vez más y más pobre. El tema no es si necesitan o no pedir prestado sino cuánto y cómo gastan el dinero”.

Sony, es el momento de hacer una pausa para hacer nuestro segundo viaje con Mónica Pinna a Letonia. Una pequeña economía que ha cambiado las cosas.

Los principales indicadores económicos de Letonia

En 2008 la economía letona empezó a caer en picado. Aumentaba su deuda, caía su Producto Interior Bruto. En 2009 fue el primer país europeo en pedir un rescate que terminó en 2012, tras varios años de austeridad.
Algunas empresas, como esta de cosméticos, buscaron nuevas oportunidades de negocio para superar los malos tiempos.

“Nos centramos en la exportación sin olvidarnos del mercado nacional, esto ha ayudado a mantener nuestra compañía durante sus casi diez años de existencia y también durante los tiempos de la crisis”, comenta su copropietaria y directora general, Lotte Tisenkopfa-Iltnere.

La exportación fue la clave que ha convertido a Letonia en una de las economías de mayor crecimiento de la Unión Europea. Pese a las dificultades pudo evitar la devaluación de su moneda y entrar en la eurozona en 2014.

Mónica Pinna, euronews:
El caso de Letonia es el ejemplo que ponen los economistas y los políticos a la hora de encontrar soluciones para los países con problemas de la eurozona.

La deuda llegó hasta casi la mitad del Producto Interior Bruto en 2010 para ir cayendo lentamente. Se espera una reducción todavía mayor para el año que viene. ¿Ha hecho Letonia lo imposible?¿Cómo consiguieron revertir la situación?

“Es una combinación de reformas en tres áreas”, explica la vicesecretaria de Estado de Finanzas letona, Līga Kļaviņa: “la fiscal, la financiera, además de un conjunto de reformas estructurales en múltiples sectores, como el mercado laboral, la exportación. En 2009 empezó nuestro programa de rescate. Logramos una consolidación fiscal del 8,8% del Producto Interior Bruto, pero no aumentando los impuestos sino los gastos”.

¿Se puede aplicar esta receta para reducir la deuda en otros países de la Unión Europea? Letonia es una pequeña economía y algunos críticos se preguntan si las medidas que han funcionado en Letonia pueden provocar situaciones comprometidas en economías de mayor tamaño.

Volvemos con Sony Kapoor.

Maithreyi Seetharaman, euronews:
Sony, ¿puede aplicarse el ejemplo de Letonia en toda Europa, teniendo en cuenta que se trata de una pequeña economía?

Sony Kapoor:
“No, por un buen número de razones. Una, ya la mecionado usted, se trata de una economía pequeña. La segunda es que gran parte de su prosperidad data de una época muy reciente. En consecuencia, su economía es mucho más resistente porque no tiene temor a perder aquello que acaba de conseguir en los últimos diez años. Esto no puede aplicarse a las economías europeas más tradicionales, como la griega, en las que la prosperidad viene de lejos y las expectativas son mucho mayores”.

euronews:
¿Hay que cambiar la forma de garantizar la viabilidad de la deuda?

Sony Kapoor:
“Endeudarse, no es ni bueno ni malo, todo depende de en qué se gaste el dinero. Una teoría que en estos momentos está ganando terreno es la de anteponer el endeudamiento productivo al endeudamiento no productivo. ¿Resulta razonable que alguien pida un crédito para ir a estudiar al Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) o a Harvard? La respuesta en la mayoría de los casos es sí, claramente porque esperamos un retorno positivo de nuestra inversión”.

“Si hacemos el paralelismo con un país. ¿Es razonable que se endeude para invertir en un sistema educativo que forme trabajadores productivos? ¿Es razonable invertir en infraestructuras que contribuyen a relanzar la economía? Puede parecer absurdo pero en ocasiones, endeudarse ahora es la mejor fórmula para reducir la deuda o mejorar su viabilidad en un futuro”.

euronews:
¿Cómo se pueden prevenir los riesgos?

Sony Kapoor:
“Con una planificación previa, sabiendo que uno dispone de diferentes fuentes de financiación, endeudándose a largo plazo. Esta es la gran ventaja que tiene el Reino Unido. Pedir un préstamo para una inversión productiva, tener un plan de contigencia para un caso de emergencia, porque siempre hay imprevistos. Este plan será útil en caso de futuras crisis y de eventuales turbulencias en los mercados. Se puede mejorar la eficiencia del sector público. Endeudarse para mejorar la productividad en la educación a tipos de interés que ahora están muy bajos y estimular el crecimiento. Esta es la mejor solución, más que centrarse en una posición conservadora y no hacer más que pagar la deuda. Sería una actitud corta de miras”.