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El Egeo, primera etapa del largo viaje hacia Europa

Para los que han huído de Siria, el largo viaje hacia Europa occidental comienza en una cala como esta, cerca del pueblo de Behramkale-Assos, en la

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El Egeo, primera etapa del largo viaje hacia Europa

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Para los que han huído de Siria, el largo viaje hacia Europa occidental comienza en una cala como esta, cerca del pueblo de Behramkale-Assos, en la costa turca del mar Egeo. Basta con pasar unas horas aquí para saber que el tráfico no para.

Bora Bayraktar, euronews:
“Un nuevo grupo se dispone a emprender un largo y difícil camino hacia Europa. Como pueden ver, se acaban de hacer a la mar para comenzar el periplo”.

Detrás de ellos, en la playa, quedan las huellas de las difíciles jornadas de espera antes de la travesía. El estado de la playa enfurece a los locales, como Yuksel, porque ahuyenta a los turistas: “Esto sucede desde hace tres meses. Cada día, salen de 10 a 15 barcos. Supongo que dejarán de salir cuando empeore el tiempo”.

Las lanchas hinchables intentan llegar a la isla griega de Lesbos, pero los guardacostas turcos, que no tienen ni un momento de respiro, están al acecho. Todos los días, el lugarteniente Uğur Özdoğan y su tripulación hacen de siete a ocho salidas como esta para interceptar otro convoi de refugiados que navega hacia Grecia. Tienen que llegar antes de que se produzca un naufragio. Su misión es complicada, porque deben hacerlo sin que haya heridos. La mayoría de las veces, los refugiados no quieren detenerse y si la embarcación vuelca, el riesgo de que se ahoguen es enorme. Muchos no saben nadar y entre los pasajeros siempre hay niños.

euronews:
“Tras interceptar a este grupo de 45 personas, nos dirigimos inmediatamente hacia otra lancha. No quieren parar, pero pronto les obligarán a hacerlo y a subir a bordo de este barco”.

Hasta el siete de septiembre de este año, los guardacostas turcos han interceptado 1.297 embarcaciones con 49.283 refugiados a bordo. Son maniobras extremadamente delicadas según el lugarteniente Özdogan: “En muchos casos vemos lanchas con los motores parados, flotando a la deriva. Vemos también que a muchos de los que obligan a meterse en las lanchas no tienen ni idea de navegar y en caso de problemas, se dejan llevar por el pánico”.

Para este grupo de refugiados, el viaje ha terminado antes de poder llegar a Grecia. Pero eso no significa que vayan a renunciar.