Última hora

Última hora

Misterio del tren del oro nazi: no hay luz al final del túnel

En las últimas semanas, la euforia se ha apoderado de la localidad polaca de Walbrzych tras hacerse público que en el laberinto de túneles que

Leyendo ahora:

Misterio del tren del oro nazi: no hay luz al final del túnel

Tamaño de texto Aa Aa

En las últimas semanas, la euforia se ha apoderado de la localidad polaca de Walbrzych tras hacerse público que en el laberinto de túneles que albergan sus montañas se esconde el legendario tren del oro nazi.

El supuesto descubrimiento lo anunció el pasado mes de agosto Tadeusz Slowikowski, un octogenario abogado polaco que llevaba seis décadas buscándolo.

La prensa se hizo eco de sus revelaciones y el Gobierno decidió enviar al Ejército para investigar y verificar la existencia del misterioso tren. Las declaraciones de un alto responsable cultura del Gobierno polaco afirmando haber visto por georradar las imágenes bajo tierra de un vagón blindado de unos 100 metros de largo hicieron el resto.

Desde entonces, miles de curiosos se han acercado a la ciudad en busca del “tesoro”, y el museo del castillo de Walbrzych ha encontrado un filón turístico con la organización de visitas organizadas de tres días a los famosos túneles que atraviesan las entrañas de esta comarca montañosa.

Ahora, el cazatesoros po9laco Piotr Koper (izquierda en la imagen y el alemán Andreas Richter, aseguran con esa sonrisa de oreja a oreja que sabe dónde se encuentra.

Pero, ¿existió realmente el mítico tren del oro nazi?

Según los historiadores, el régimen nazi uso de forma generalizada los trenes para controlar los territorios que habían ocupado en Europa. Normalmente, los utilizaban para transportar tropas y muchos estaban blindados. Se tiene constancia de que hubo convoyes especiales en los que se trasladaron obras de arte, joyas, oro y armas.

Uno de estos convoyes especiales desapareció en la frontera entre Alemania y Polonia en 1945. Según una historia que circuló durante décadas por esta región del sureste de Polonia, ese tren blindado transportaba armamento y también toneladas de oro y joyas.

Los hechos en los que se apoya la leyenda remiten a la estampida de los nazis de la ciudad de Breslavia ante el avance de las tropas soviéticas. Los alemanes enviaron tres trenes blindados hacia el oeste. Uno de ellos fue capturado por los aliados en Austria y contenía objetos de valor y piezas de arte. De los otros dos, nunca se supo.

¿Un tesoro macabro?

Frente a quienes fabulan con las riquezas del tren fantasma de los nazis, hay quien sospecha que esconde una carga macabra: miles de cadáveres de prisioneros del campo de concentración de Gross-Rosenk, situado a unos 30 km de Walbrzych. Así lo piensa un antiguo miembro del KGB, los servicios secretos de la extinta Unión Soviética. Igor Prelin contó al Daily Mail que lo más probable es que el tren contenga cadáveres, documentos y armas químicas. El ex espía piensa que el régimen nazi se deshizo de los 30.000 prisioneros que utilizó para construir la red de túneles que hay en la región.