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Antonio Costa, el socialista portugués que busca una tercera vía

Su sólida experiencia en política y su cercanía con los electores son sus principales armas para devolver el poder al Partido Socialista portugués en

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Antonio Costa, el socialista portugués que busca una tercera vía

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Su sólida experiencia en política y su cercanía con los electores son sus principales armas para devolver el poder al Partido Socialista portugués en las elecciones legislativas: António Luís Santos da Costa, asume su mayor reto en las dos últimas décadas.

Tras pasar por varios ministerios en Gobiernos socialistas y por la alcaldía de Lisboa, Costa promete cambios radicales si llega al poder.

Una ruptura necesaria para desmarcarse tanto de la coalición de centroderecha que lidera el actual primer ministro, Pedro Passos Coelho, como de José Sócrates, primer ministro socialista entre 2005 y 2011, y en prisión domiciliaria por sospechas de corrupción.

Antonio Costa:
“El sentimiento generalizado en el país, lo que oigo todos los días en la calle, es lo mismo que lo que ustedes escuchan a diario. Hay un gran deseo de cambio, y el 4 de octubre tendrá lugar un cambio serio en Portugal.”

La popularidad de Costa aumentó significativamente tras su exitoso periodo como alcalde de Lisboa, cargo que ejerció desde 2007 hasta este año, aunque no ha despegado tanto como hacia presagiar el desgaste público que ha sufrido Passos Coelho por los años del rescate financiero.

Afiliado al partido socialista desde los 14 años, licenciado en Derecho y con una pos graduación en Estudios Europeos, además de ocupar varios ministerios en su país fue también vicepresidente del Parlamento Europeo entre 2004 y 2005. Ferviente defensor de una alternativa a la asuteridad, aboga por una tercera vía que no pase ni por la sumisión a Europa ni por un escenario de enfrentamiento a la griega.

En 2014, tras la victoria socialista en las europeas, desbancó a António José Seguro En unas primarias extraordinarias con un aplastante, 68% de los apoyos y fue designado candidato del partido a las elecciones con el apoyo del exprimer ministro Socrates.

La detención de este último acusado de corrupción y blanqueo de dinero dos días después, supuso un auténtico seísmo para los socialistas, y marcó el principio de la estrategia de distanciamiento y renovación que Costa ha seguido durante la campaña y en los debates con su rival.

A. Costa:
“Su partido quería a la Troika en Portugal. De hecho tengo aquí unas declaraciones suyas asegurando, lleno de satisfacción, que la Troika estaba aquí por que ustedes lo habían solicitado”.

Ahijado político de dos barones del socialismo luso, el ex primer ministro António Guterres Costa, y el expresidente Jorge Sampaio, su imagen pública es una de las mejor valoradas por los portugueses.