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Los límites de la OTAN en Siria

Son imágenes que no se verán probablemente en Siria, porque el campo de acción de la OTAN en la actual crisis parece limitado a denunciar los

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Los límites de la OTAN en Siria

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Son imágenes que no se verán probablemente en Siria, porque el campo de acción de la OTAN en la actual crisis parece limitado a denunciar los traspiés intencionados o no de los bombardeos rusos.

Desde el principio del conflicto, la Alianza apostó por una solución política al conflicto y descartó toda intervención militar. A diferencia de Libia, la oposición siria estába más dividida, y las fuerzas gubernamentales y sus defensas aéreas eran mucho más efectivas. Anders Fogh Rasmussen, a la sazón secretario general de la OTAN, dejó bien claros los límites de su apoyo:

Anders Fogh Rasmussen, exsecretario general de la OTAN:
“Turquía ha solicitado la ayuda de la Alianza y vamos a brindársela como muestra de nuestra plena solidaridad. Porque de eso se trata nuestra alianza. Como ya hemos dejado claro, cualquier eventual despliegue será únicamente defensivo “.

Cuando en 2012 Turquía, miembro de la Alianza y con una guerra a sus puertas pidió la protección de la Alianza, esta accedió a desplegar baterías antimisiles Patriot para repeler eventuales ataques aéreos. Su papel allí se limita a ese despliegue y a misiones de vigilancia como las efectuadas por los AWACS, aviones de control y vigilancia que proporcionan informaciones tácticas a los cazas.

Durante la última cumbre de la OTAN, en septiembre del año pasado, la crisis siria se vio eclipsada por la ucraniana, los miembros de la Alianza no tomaron entonces ninguna decisión. Pero pocos días antes, diez de sus miembros, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Dinamarca, Alemania, Canadá, Turquía, Italia, Polonia y Austria decidieron asociarse para formar el llamado “núcleo de la coalición” contra el grupo Estado Islámico tras la ofensiva yihadista en el norte de Irak, desencadenada en junio de 2014. Pero también entonces, la OTAN se limitó a misiones de información y a aportar ayuda logística y humanitaria.

La coalición tiene actualmente 22 miembros, muchos de ellos son países de la OTAN, y a eso se agarra la Alianza para negar su inactividad en Siria.
Sin mandato de la ONU, con un presidente aún en el poder y apoyado por países clave, y con una posición estratégica coronada por alianzas de peso en la región, la OTAN no ha cambiado ni una nota de su discurso inicial sobre su papel en la crisis siria.