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Mónaco: El reto de ganar seis hectáreas más al mar

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Mónaco: El reto de ganar seis hectáreas más al mar

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En 150 años Mónaco ha ganado cuarenta hectáreas de terreno al mar. En 2020, el Principado habrá conquistado seis más gracias a la nueva extensión

En 150 años Mónaco ha ganado cuarenta hectáreas de terreno al mar. En 2020, el Principado habrá conquistado seis más gracias a la nueva extensión sobre el mar en la Bahía de Portier.

Aquí es donde se implantará el nuevo eco-barrio.

Permitirá a Mónaco continuar acogiendo habitantes: Desde 2012, 600 nuevos residentes se instalan cada año en el Principado.

“No hay muchos países que puedan extenderse sin una guerra, sin una anexión”, comenta Michel Roger, Ministro de Estado del Principado. “Mónaco necesita este terreno porque estamos apiñados en dos kilómetros cuadrados, porque la construcción a lo alto y bajo tierra no es suficiente para satisfacer las necesidades de alojamiento que debemos ofrecer a los nuevos habitantes que se instalan en Mónaco”.

Las obras comenzarán a finales de 2016 con el traslado de las especies marinas protegidas la posidonia oceánica y la nacra a las reservas naturales próximas. Pantallas especiales aislarán el emplazamiento de la obra para minimizar su impacto en el medio ambiente.

Habrá que vaciar el fondo rocoso. Luego se colocará una capa de cimientos. En sus bordes habrá cofres de hormigón armado que tendrán la función de cinturón protector. Su fachada será equipada con dispositivos para que sea posible hospedar la vida marina.

En el interior de este cinturón se construirá un terraplén con arena. Una vez finalizado podrá comenzar la fase de urbanización.

“El Estado de Mónaco será propietario de la península”, explica Roger. “Habrá paseos, jardines, un nuevo paseo marítimo, estacionamientos y espacios públicos. El Principado tendrá seis hectáreas más sin coste alguno”.

La totalidad del coste del proyecto, dosmil millones de euros, será financiado por constructores privados que obtendrán a cambio los beneficios de la venta de 60 000 metros cuadrados de viviendas de lujo y de locales comerciales.

Entre los arquitectos seleccionados se encuentra el italiano Renzo Piano, responsable del Museo Pompidou de París o del rascacielos The Shard de Londres.

Diseñará el edificio emblemático a la entrada del nuevo puerto.

“Igual que un velero es ecológico por naturaleza, es necesario que un edificio que dialoga con el mar también lo sea”, asegura Piano. “Uno debe sentir este deseo de ligereza, lo contrario de glotonería en lo que respecta a la energía. El edificio debe ser capaz de tomar la energía del sol por medio de paneles solares y de intercambiar calor con el mar…”

Según los responsables del proyecto, el sol y el mar cubrirán el cuarenta por ciento de las necesidades energéticas del nuevo barrio.
Construido hace quince años, el centro de congresos Grimaldi Fórum constituye un ejemplo a seguir.

“Este proceso para recuperar y evacuar calorías es precursor”, afirma Alain Melkonian, director del edificio Grimaldi Fórum. “Se capturan calorías en el mar gracias a estaciones de bombeo. Y estas calorías son transferidas a bombas de aire que producen frío y calor”.

El edificio tiene siete plantas bajo tierra. Y es aquí, a veinte metros por debajo el nivel del mar, donde se asegura la climatización de sus 75 000 metros cuadrados.

“Llamamos a este lugar la catedral por todos estos tubos alrededor nuestro que recuerdan a los de los órganos de las iglesias”, dice Melkonian.

Los constructores de la nueva península ven imprescindible recurrir a esta tecnología. Más allá de los desafíos ligados a la construcción en el mar, aspiran a conciliar tecnología, estética y ecología. Para no bloquear las vistas al mar, el edificio de Renzo se asentará sobre pilares de cinco metros de altura.

“Es siempre un sueño construir sobre el agua”, mantiene Renzo. “Pero la gente que dé un paseo debe poder ver el mar. Por lo que hace falta que este edificio flote, que se eleve sobre el agua”.

La naturaleza será, de hecho, el tema del tercer y último episodio de Mónaco Life. Nos vemos muy pronto para tomar un soplo de aire fresco en los jardines del Principado.