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¿Qué se puede hacer para que los cirujanos extirpen los tumores en el cerebro de una forma más precisa?

En esta sala de operaciones de las Palmas de Gran Canaria, en España, se está llevando a cabo una compleja operación para extirpar un tumor en el cerebro.

Y como de costumbre el trabajo de los neurocirujanos es todo un reto ya que necesitan discernir entre los tejidos sanos y los malignos

“Hay una zona, entre el tumor y el cerebro infiltrado por las células del tumor, en la que tenemos que decidir si se puede extirpar o no. El tejido cerebral es un tejido que no se regenera así que cualquier daño cerebral es un daño irreversible”, apunta el neurocirujano Adam Szolna, que trabaja en el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.

Excepcionalmente han sido invitados hoy a esta sala de cirugía ingenieros de telecomunicaciones.

Están probando un prototipo de cámara hiperespectral que ha sido diseñada básicamente para ayudar a los neurocirujanos a ver lo que hasta ahora no eran capaces de ver

“Distinguimos claramente las zonas tumorales, que se ven aquí en rojo, de las zonas que son sanas, que están aquí en verde. También podemos ayudar a diferenciar otro tipo de materiales como son las venas, que nos aparecen en esta imagen en en azul”, nos apunta Himar A. Fabelo, ingeniero de telecomunicaciones de la universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Algo que ayuda mucho a los neurocirujanos que, muy a menudo, deben confiar en datos incompletos o inexactos que proceden de otras tecnologías como las resonancias magnéticas o el escáner.

“Para operar nos basamos en el estudio preoperatorio, pero durante la cirugía hay cosas que cambian. Se provoca un desplazamiento de los tejidos. Gracias al registro en tiempo real podemos observar donde, de verdad, se localiza el tejido patológico”, señala el neurocirujano Adam Szolna.

¿Dónde y cómo ha sido desarrollada toda esta nueva tecnología? Científicos de un programa de investigación europeo han desarrollado las cámaras hiperespectrales en laboratorios electrónicos como este.

Mientras que las cámaras convencionales capturan imágenes en tres canales de color – rojo, azul y verde una cámara hiperespectral consigue capturar datos a través de un gran número de bandas espectrales.

Esto tiene muchas ventajas en este tipo de cirugía, tal y como nos cuenta este investigador.

“Es una técnica totalmente no invasiva, con lo cuál no hace falta inyectar ningún tipo de contraste, es una técnica no ionízante, con lo cuál no altera las características del tejido y permite obtener muchísima información, usando luego algunos algoritmos matemáticos más complejos, que se puede proporcionar al cirujano prácticamente en tiempo real”, nos asegura Gustavo Marrero Callicó ingeniero de Telecomunicaciones en la universidad de Las Palmas de Gran Canaria y coordinador del proyecto HELICOID.

Ese tiempo real es clave. Los científicos quieren proporcionar a los cirujanos imágenes procesadas en menos de un par de minutos. Para eso necesitan potentes herramientas informáticas

“Trabajamos con máquinas en las que los procesadores se agrupan para poder especializarse y hacer funciones muy concretas de esos algoritmos que detectan que tejido, que parte de un tejido es la que tiene cáncer y que parte no tiene cáncer”, nos cuenta Eduardo Juárez, ingeniero de Telecomunicaciones en la universidad Politécnica de Madrid.

Los científicos esperan que esta tecnología esté lista en unos dos años. Aseguran que tras unos duros y complejos ensayos clínicos podría llegar al mercado en 5 años. Y para entonces ya tienen algunos planes.

“En el futuro esperamos que se puedan hacer cámaras más pequeñas e incorporarlas en el microscopio que vamos a utilizar en el siguiente paso. De esta forma podríamos ver al mismo tiempo la imagen del cerebro y la imagen hiperespectral y ver así donde se localiza la lesión”, nos cuenta el neurocirujano Adam Szolna a lo que Gustavo Marrero Callicó añade:

“El siguiente paso va a ser intentar irnos a otro tipo de tumores en otros órganos, probablemente pulmón, mama o colón que nos permita demostrar o arrancar incluso una nueva rama de la medicina que podríamos llamar medicina hiperespectral”.

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