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La derecha nacionalista regresa al poder en Polonia con mayoría absoluta

Los ultraconservadores de Ley y Justicia han dominado las elecciones con una combinación de viejo y de nuevo. El Presidente del partido, Jaroslav Kaczynski ha controlado todos los mensajes de campaña,

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La derecha nacionalista regresa al poder en Polonia con mayoría absoluta

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Los ultraconservadores de Ley y Justicia han dominado las elecciones con una combinación de viejo y de nuevo. El Presidente del partido, Jaroslav Kaczynski ha controlado todos los mensajes de campaña, pero con una cara nueva que suaviza la imagen agresiva de la formación. Beata Szydlo será la nueva Primera ministra.

Punto de vista

Lech Kaczynski fue elegido Presidente de Polonia hace 10 años. Lo menciono hoy, no sólo porque es el décimo aniversario, lo digo porque sin él, no habríamos llegado hasta aquí. No habría una derecha unida

Kaczynski dedicaba la victoria a su hermano fallecido hace unos años en accidente de avión.

Jaroslav Kaczynski, Presidente de Ley y Justicia:

“ Lech Kaczynski fue elegido Presidente de Polonia hace 10 años. Lo menciono hoy, no sólo porque es el décimo aniversario, lo digo porque sin él, no habríamos llegado hasta aquí. No habría una derecha unida”

En estas generales polacas las mujeres tienen gran protagonismo. Una que llega, Beata Szydlo; y otra que se va, la actual jefa del Ejecutivo, Ewa Kopacz, de la derecha liberal Plataforma Cívica. Kopacz, incapaz de llenar el vacío dejado por Donald Tusk, pedía a los polacos que no olviden los logros del Gobierno durante las dos últimas legislaturas:

Ewa Kopacz, Primera ministra saliente de Polonia:

“ Sin la confianza del pueblo de Polonia no habríamos podido gobernar dos veces. Recuerden que estos últimos 8 años no han sido una pérdida de tiempo. Polonia es hoy un país mucho mejor”

Otra cara nueva, el ex rockero Pawel Kukiz que entra en el hemiciclo como tercera fuerza política con su formación antisistema; que con sus escaños, refuerza el polo nacionalista. Mientras, la izquierda desaparece del Parlamento por primera vez desde la caída del régimen comunista. La vuelta de los nacionalistas euroescépticos hace temer a Bruselas un deterioro de las relaciones.