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Omán: Una combinación de maravillas naturales

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Omán: Una combinación de maravillas naturales

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Desde playas bordeadas por palmeras y aguas cristalinas hasta montañas rocosas y un desierto propio de Las mil y una noches. El paisaje de Omán

Desde playas bordeadas por palmeras y aguas cristalinas hasta montañas rocosas y un desierto propio de Las mil y una noches. El paisaje de Omán sorprende a cada paso. En esta primera edición de Omán Life viajaremos por todo el país y descubriremos sus lugares más sorprendentes.

Una brisa tropical en la península arábiga. El sur del país es conocido como el “Caribe de Oriente”. Cada verano la región de Dhofar, en la que se encuentra la ciudad de Salalah, se convierte en un paraíso verde ya que recibe parte de las lluvias monzónicas de la India.

Cerca hay un valle que tras las lluvias revela una impresionante belleza. El parque natural Wadi Darbat se abre paso a través de colinas y montañas.

“Cuando vienes del desierto y lo ves no te lo puedes creer, no puedes. No puedes imaginar que haya agua, un lago, que sea todo verde… Hay un cañón precioso, tan bonito que no te puedes imaginar que exista algo así en la península arábiga”, dice un guía de la zona.

Pero esta región tiene otros tesoros bien conocidos. Algo que solía valorarse en oro: el incienso. El beduino Ahmed ha estado cuidando estos árboles durante los últimos 30 años. Cuando corta un poco de corteza, la savia fluye convirtiéndose después en perlas de incienso.

“Estos árboles de aquí son muy preciados para nosotros, son nuestro tesoro nacional”, explica. “El incienso se utiliza para perfumar y también en medicina y contra los malos espíritus”.

Dejamos este embriagador perfume y continuamos nuestro camino. Llegamos al norte, a otro paraíso verde: la cordillera “Jabel Akhdar”, también conocida como “la montaña verde”.

En sus acantilados encontramos plantaciones de higos, melocotones, manzanas, rosas y las famosas granadas, gracias a los sistemas de irrigación aflaj, declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006. El agua recorre los pueblos a través de antiguos canales y fluye gracias a la inclinación de la propia montaña. Una maravilla ecológica.

A los pies de la montaña, Said Al-Shureiky se asegura de que el caudal de agua no cese. Es responsable de la distribución de agua a más de 10.000 personas.

“La distribución del agua se hace desde tiempos de nuestros antepasados y se sigue haciendo tal y como entonces. Yo aprendí de trabajo de mis parientes”, nos explica.

De los “Alpes de Omán” al desierto. Es el momento de un poco de acción en el desierto de Sharqiya. Algo que atrae a turistas y locales es subir y bajar en coche las dunas de más de 200 metros.

No hay nada excepto dunas interminables que se extienden hasta el océano Índico. Este desierto tiene más de 6.000 años y es hogar de los beduinos.

Salma Al-Wahaib y su familia han pasado aquí toda su vida. Quiere mantener vivas las tradiciones y pasar su conocimiento a la siguiente generación:

“Hemos mantenido nuestras tradiciones, los camellos y las ovejas. Es todo como en los viejos tiempos”.

Su marido nos explica que la vida de los beduinos es “la vida de la simplicidad y la espontaneidad. Es la vida de la tranquilidad y la paz”.

Katharina Kaun, euronews: “Ha llegado el momento de abandonar este fascinante desierto y seguir nuestro camino a la costa. En la próxima edición de “Omán Life” descubriremos la riqueza de su vida marina y seremos testigos de una maravilla natural única: la puesta y eclosión de los huevos de la tortuga verde, una especie en peligro de extinción”.