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Irán-EE.UU: las heridas siguen abiertas depués de 36 años y un acuerdo nuclear

El 4 de noviembre de 1979, hace exactamente 36 años, una organización estudiantil segiudora del ayatolá Khomeini ocupaba la embajada estadounidense

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Irán-EE.UU: las heridas siguen abiertas depués de 36 años y un acuerdo nuclear

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El 4 de noviembre de 1979, hace exactamente 36 años, una organización estudiantil segiudora del ayatolá Khomeini ocupaba la embajada estadounidense en Teherán con el beneplácito del líder revolucionario. 52 personas, miembros del cuerpo diplomático y civiles, permanecieron retenidas 444 días. Aquel episodio supuso la ruptura de relaciones entre ambos países. Los estudiantes que ocuparon la embajada exigían la entrega del Shah de Persia a cambio de los rehenes.

El golpe de 1953

Sin embargo, no puede decirse que la invasión de la delegación diplomática fuera el origen de todos los problemas. El golpe de Estado que derrocó al gobierno nacionalista de Mohamed Mossadegh en 1953 había creado años antes un clima de desconfianza que sigue instalado en la sociedad iraní. Hoy se sabe que la CIA organizó junto a los servicios secretos británicos la Operación Ajax, que acabó con aquel ejecutivo elegido democraticamente. Para ello, sobornaron a altos mandos del ejército que más tarde propiciarían el regreso de Reza Pahlavi. Decenas de políticos y militares leales al antiguo gobierno fueron ejecutados tras el golpe.

La desconfianza

Esa desconfianza fue precisamente el factor clave que aupó a Khomeini al poder. Islamistas, nacionalistas, izquierdistas, marxistas y los Muyahidines del Pueblo odiaban abiertamente todo lo que Estados Unidos representaba. De ahí que los estudiantes que ocuparon la embajada de Teherán se justificaran argumentando que era un nido de espías.

Tres décadas después, pese a los sucesivos cambios de gobierno que se han producido tanto en Washington como en Teherán, la distancia entre ambos países sigue siendo insalvable. Puede haberse firmado un acuerdo nuclear y celebrado encuentros directos entre la alta diplomacia, pero la desconfianza sigue siendo más fuerte que cualquier otro sentimiento. Y la normalización de relaciones finacieras y diplomáticas entre Irán y Europa tampoco ha servido para acercar posiciones.

El espejismo de la normalización

El New York Times http://www.nytimes.com/2015/11/04/world/middleeast/backlash-against-us-in-iran-seems-to-gather-force-after-nuclear-deal.html?_r=1 considera que la normalización es un sueño imposible en estos momentos. Varios escritores y periodistas han sido detenidos en las últimas semanas por supuestos crímenes de traición contra el Estado. Y el cineasta Keywan Karimi ha sido sentenciado a seis años de prisión y 223 latigazos http://www.reuters.com/article/2015/11/02/us-iran-rights-arrest-idUSKCN0SR18620151102 . El líder espiritual, Ali Jamenei, justifica estos actos recordando el golpe de Estado del 53: “La historia nos obliga a ser desconfiados con Estados Unidos”, asegura.

Un acuerdo nuclear no va a cambiar la cultura popular de las últimas tres décadas. Esta semana el único restaurante de comida rápida estadounidense en Teherán, el KFC, fue cerrado por la nacionalidad de la cadena. De hecho, tras el fin de las negociaciones, el líder supremo ha ordenado que no entre en Irán ningún producto proveniente de Estados Unidos.