Última hora

Última hora

Conciliar el trabajo con la atención a los familiares en situación de dependencia

Leyendo ahora:

Conciliar el trabajo con la atención a los familiares en situación de dependencia

Tamaño de texto Aa Aa

Millones de europeos tienen que conciliar su vida laboral y familiar. Una situación difícil para los que cuidan en casa a una persona en situación de

Millones de europeos tienen que conciliar su vida laboral y familiar. Una situación difícil para los que cuidan en casa a una persona en situación de dependencia y tienen un trabajo a tiempo completo.

Punto de vista

Un 36% de los europeos dedica cada semana parte de su tiempo al cuidado de un amigo o de un familiar en situación de dependencia

En Trondheim, en Noruega vamos a ver a alguien que lleva haciendo esto 18 años.

El marido de Inger-Lise Lillefloth sufre Parkinson desde principios de los noventa.

Hasta su jubilación, compaginaba el cuidado de Bjørnar, y el trabajo.

La conciliación supuso un gran desafío para Inger-Lise Lillefloth: “Trabajaba por turnos, el tercer fin de semana de cada mes, después mañanas y tardes. Luego tenía que buscarme un sustituto o cambiar los turnos. Cuando necesitaba, por ejemplo, un día libre para ir al hospital, tenía que cambiar el turno, pedir un día de vacaciones o hacer horas extra.”

Usar las vacaciones o hacer horas extra para cuidar a un ser querido es uno de los típicos problemas que afrontan estas personas en su día a día.

La situación afecta a millones de ciudadanos. Según un reciente estudio, un 36% de los europeos dedica cada semana parte de su tiempo al cuidado de un amigo o de un familiar.

España, uno de los países con más personas mayores de la Unión Europea

¿Cómo pueden conciliar su vida laboral y familiar todas estas personas? En Oslo, la capital noruega, nos recibe la socióloga Lise Lien, que investiga la situación desde hace tiempo: “De entrada, entrevistamos a gente que tiene a su cargo personas en situación de dependencia. Algunos dedican mucho tiempo a su cuidado. A otros, quizás como a usted o como a mí, nos tocará afrontar esta situación en algún momento de nuestras vidas, y esto nos afectará durante un periodo de tiempo más o menos largo”.

Jeremy Wilks, euronews:
¿Cuál es la respuesta que deberían dar los empresarios?¿Qué necesitamos para mejorar la situación de esas personas?

“Hay que informar de la situación en el trabajo. Hay que dialogar, si el empresario sabe que uno tiene este tipo de problema en casa, uno puede tener flexibilidad horaria, que es el principal problema para las personas que entrevistamos en nuestro estudio. Quizás uno encuentre soluciones a corto o largo plazo que supongan un beneficio para todos, incluso para el empresario”, explica Lise Lien.

Establecer una buena dinámica de diálogo entre el empleado y el empresario, creando un entorno de trabajo flexible es parte de la solución.

Pero además puede haber otras fórmulas, según el profesor Jan Grund, profesor de Política Sanitaria en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Oslo: “Tenemos algunos buenos sistemas para el cuidado de los niños, de los bebés. Pienso que se podría aplicar un sistema similar para dedicar más tiempo a las personas mayores. Entraña dificultades, a nivel financiero, porque supone un gasto a corto plazo cuyo beneficio revierte a más largo plazo”, señala Grund.

Volvemos a Trondheim, Inger-Lise se hace eco de la idea.

Cree que el reconocimiento oficial de la situación de dependencia a nivel económico puede abrir multitud de posibilidades.

“Por ejemplo, uno puede recibir un salario para el cuidado de personas dependientes y disponer de más tiempo libre, no estar tan atado al trabajo, porque ir todos los días a trabajar supone un gran esfuerzo. Con un poco más de tiempo libre, uno puede recuperarse, no es suficiente con un único día libre”, explica Inger-Lise.

Después de años de duro trabajo, Inger-Lise espera poder llevar a su marido a una residencia asistida para centrarse un poco en ella misma, y mejorar la calidad de vida de ambos durante su jubilación.

El 12% de los europeos tendrán más de 80 años en 2080. Actualmente los octogenarios representan el 5% de la población de la Unión Europea, según las previsiones oficiales.