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La suspensión de vuelos rusos deja en la estocada al turismo en Egipto

Sharm el Sheij se ha convertido en un balneario turístico fantasma. Tras la caída el pasado 31 de octubre del avión ruso de Metrojet y la suspensión

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La suspensión de vuelos rusos deja en la estocada al turismo en Egipto

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Sharm el Sheij se ha convertido en un balneario turístico fantasma. Tras la caída el pasado 31 de octubre del avión ruso de Metrojet y la suspensión posterior de los vuelos turísticos rusos y británicos a Egipto por miedo a más atentados, los taxistas se hallan prácticamente parados y en los hoteles la ocupación ha caído al veinticinco por ciento. La falta de clientes puede durar meses.

“Nuestra situación ahora es muy dura”, reconoce a Euronews un taxista. “Un colega mío se quejaba hoy diciéndome que solo había ganado 2,98 euros. ¿Qué podemos comer con ello? ¿Cómo podemos afrontar nuestros gastos familiares? ¿Qué haremos?”.

La estocada la dio el Gobierno ruso cuando, el viernes pasado, decretó la suspensión de los vuelos y la repatriación de todos sus ciudadanos. Uno de cada cinco turistas rusos se dirigían hasta ahora a Egipto por ser un destino más barato.

“Cuando los rusos empezaron a marcharse, nuestra situación se volvió muy mala ya que los británicos eran menos numerosos durante este periodo del año”, se lamenta un comerciante. “Tras el accidente de avión, la mayoría de rusos se fueron de Sharm. Nuestro atmósfera comercial está muerta”.

La industria turística egipcia, que depende en un doce por ciento de este sector y es su mayor entrada de divisas, se había ido recuperando desde la ‘primavera árabe’. En el primer semestre del año, ya había acogido a más de un millón de rusos. Ahora, es posible que se dirijan a Turquía.

“Este problema nos vino de golpe porque este mes ya nos estábamos preparando para una nueva buena temporada”, se queja un director de hotel. “Esperábamos unas buenas cifras de turistas venidos especialmente de Rusia. El aumento empezaba a notarse hasta la caída del avión a finales de octubre. Desde entonces, las reservas en el hotel han ido hacia abajo”.

La suspensión de vuelos puede durar dos o tres meses, hasta que se termine la investigación sobre el accidente y se aumenten las medidas de seguridad, pero los turoperadores rusos ya calculan sus pérdidas en 186 millones de euros.