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Bujará, todo artesanía en la Ruta de la Seda en Uzbekistán

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Bujará, todo artesanía en la Ruta de la Seda en Uzbekistán

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Fascinantes bordados de oro, cerámicas a todo color y alfombras hechas a mano. En la antigua ciudad de Bujará, los mercaderes todavía venden sus

Fascinantes bordados de oro, cerámicas a todo color y alfombras hechas a mano. En la antigua ciudad de Bujará, los mercaderes todavía venden sus productos bajo las míticas cúpulas de la Ruta de la Seda.

Punto de vista

Son piezas únicas, hechas de seda, algodón o lana de cuello de camello joven. Se necesitan al menos tres meses para terminar una pequeña alfombra

Katharina Kaun, euronews:
En esta edición de Uzbekistán Life vamos a descubrir las joyas de siglos y siglos de tradición artesana.

La maestra Umida Mukhamadiyeva está muy ocupado. Discute con sus colegas sobre las técnicas, los tejidos y los colores de los últimos diseños de alfombras tejidas a mano. Las mujeres del barrio se reúnen en la casa más grande para trabajar juntas. Un orgullo para los habitantes de esta ciudad que guardan celosamente los secretos de una tradición ancestral: “Este tipo de alfombras forman parte de nuestra cultura. Si alguien entra en el hogar de un uzbeko verá estas alfombras por las paredes, y también en el suelo”.

Las alfombras de Bujará son famosas en todo el mundo por su particular diseño y la policromía de sus tejidos. Estos colores provienen de tintes naturales: el rojo de la granada, el amarillo de la cebolla, y el marrón de la nuez.

“Todas las fibras que utilizamos son naturales. Tenemos una técnica única para tejer y un diseño que hacen que nuestras alfombras sean diferentes. Usamos muchos motivos como los animales, referencias tribales o flores”, precisa Umida.

Son piezas únicas, hechas de seda, algodón o lana de cuello de camello joven. Se necesitan al menos tres meses para terminar una pequeña alfombra. Los artesanos venden las alfombras casi en cada esquina de esta bulliciosa ciudad, famosa por sus bazares, caravasares y cúpulas dedicadas a la actividad comercial.

“Bujará está situada en el centro de la Gran Ruta de la Seda” nos recuerda el historiador, Ikhtiyor Kenjaev. “Desde la antiguedad, las caravanas y los grandes comerciantes han pasado por la ciudad. Todavía se mantienen vivos muchos de los oficios artesanales como, por ejemplo, la cerámica”, añade.

En esta región uno de los alfareros más famosos es Abdullo Narzullaev: “La cerámica es nuestro negocio familiar, mi padre, mi abuelo, mi bisabuelo, todos eran alfareros. Yo pertenezco a la sexta generación”, explica.

El maestro de la dinastía continúa utilizando las viejas técnicas y sólo los materiales locales, como la arcilla. La cerámica está muy arraigada en Uzbekistán ya que se trata de uno de los oficios más antiguos del país.

“Hay muchos talleres de cerámica en Uzbekistán, y cada uno tiene su propio estilo con diferentes colores, motivos y formas. Los colores predominantes en la zona de Bujará son el verde, el marrón y el amarillo”, nos recuerda Abdullo.

Se precisan al menos de veinticuatro pasos para que una pieza esté terminada. En la región de Bujará se utilizan más de 60 formas diferentes con 100 motivos bien diversos.

Además la ciudad es también famosa por sus talleres de bordados de oro. En la antigüedad este tipo de artesanía estaba reservada sólo para los emires y los miembros de su corte.

Ahora, vestidos, caftanes, zapatos e incluso las cortinas del teatro están decoradas con el precioso hilo de oro.

“Ahora estoy cosiendo un vestido de boda para hombre. Uno de nuestros símbolos nacionales”, comenta Dilnoza Tosheva que trabaja a fondo para poner este hilo de oro en las costuras: “Me enseñaron estas técnicas desde muy pequeña. Por eso me fascina, sobre todo el brillo de oro. Me llena el alma”, dice Dilnoza.

euronews:
Llega el momento de abandonar esta maravillosa ciudad y continuar nuestro viaje hacia el sur del país. En nuestra próxima edición de Uzbekistán Life exploraremos la ciudad de Termez, de 2500 años de antigüedad, que oculta un tesoro arqueológico único”.