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Theodor Meron: Justicia más allá de las fronteras de Núremberg a La Haya

El juez Theodor Meron ha presidido el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia durante los últimos cinco años. Un tribunal que logró

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Theodor Meron: Justicia más allá de las fronteras de Núremberg a La Haya

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El juez Theodor Meron ha presidido el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia durante los últimos cinco años. Un tribunal que logró procesar a 161 sospechosos de crímenes de guerra, pero que también ha sido muy criticado. Además es el primer tribunal de estas características desde los Juicios de Núremberg. Euronews habla con Theodor Meron que ha dedicado su vida a la justicia internacional.

Valerie Zabriskie, euronews:

“Usted tenía nueve años cuando los nazis invadieron Polonia, su país de origen. Sobrevivió a los guetos y a un campo de concentración. Pero perdió a sus seres queridos simplemente porque eran judíos. Y en vez de buscar venganza o mostrar su rabia quiso hacer algo más.”

Theodor Meron, presidente saliente del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY):

“La guerra me privó de una infancia normal. No pude ir a la escuela. No tuve amigos con los que jugar, y perdí a muchos de mis seres queridos, incluyendo a mi madre. La guerra provocó el caos y la violencia. Y tuvimos que afrontar atrocidades y brutalidades tremendas.

Todo eso se me quedó grabado y en general prefiero no pensar demasiado en esa parte de mi vida, porque es muy doloroso.

Así que traté de encontrar una profesión con la que pudiera contribuir a la prevención de posibles atrocidades futuras y evitarle el tipo de infancia que yo pasé a otros niños.

Me dí cuenta de que al elegir el Derecho Internacional, el Derecho Humanitario y los Derechos Humanos, en general… Al menos aparecía una pequeña promesa de prevención este tipo atrocidades en el futuro “.

Valerie Zabriskie, euronews:

Hace setenta años, los Juicios de Núremberg crearon las bases del primer tribunal penal internacional. ¿De qué manera ayudó a Alemania a asumir su pasado?

Theodor Meron, presidente saliente del TPIY:

“Núremberg no sólo ayudó a Alemania, sino que ayudó a todo el mundo a asumir su responsabilidad. Tras la Primera Guerra Mundial, en el Tratado de Versalles, se planteó la posibilidad de establecer tribunales penales internacionales. Sin embargo, en aquel momento,no se llegó a nada.

Así que después de la Segunda Guerra Mundial, la comunidad internacional no quiso seguir el mismo camino; y sintió la necesidad de crear tribunales internacionales con jueces de diferentes países.

Núremberg no fue perfecto, ni transparente en la aplicación de la ley y de juicios imparciales. De alguna manera, fue el tribunal de los vencedores, seamos sinceros. Y sin embargo, creó un precedente fundamental sin el cual no habríamos progresado.”

Valerie Zabriskie, euronews:

Algunas de las críticas que se le achacan al Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia, (TPIY) es que existe desde hace más de 22 años y que los juicios duran años. Es un tribunal lento y pesado, mientras que Núremberg fue rápido, sólo duró un año. ¿Cree que se pueden comparar?

Theodor Meron, presidente saliente del TPIY:

“Creo que hay una razón y una respuesta a esto. En Núremberg, los aliados recibieron muchísima documentación escrita. Los nazis lo archivaban y lo registraban todo.

En principio, todas las personas que llegaron a Auschwitz fueron registradas en los archivos. Sin embargo, en la ex Yugoslavia, el archivo no era el pasatiempo nacional. Hubo muy pocos casos. Por lo tanto, era difícil encontrar testigos, y llevarlos a La Haya, a miles de kilómetros de sus casas. Además, al principio, los gobiernos no cooperaban plenamente. Y a diferencia de Núremberg, no teníamos una policía o una policía militar a la que pudiésemos enviar a cualquier lugar, como hizo la policía militar de Estados Unidos, que pudo ir a Alemania a recabar pruebas y a citar a los testigos a comparecer. En ese sentido, dependíamos totalmente de la cooperación con los Estados Unidos.”

Valerie Zabriskie, euronews:

Llevamos cinco años con Radovan Karadzic. Mladic todavía está pendiente de sentencia. Y Milosevic murió en la prisión del tribunal. ¿Por qué tanto tiempo?”

Theodor Meron, presidente saliente del TPIY:

“Hay una cantidad de pruebas sin precedentes en la Historia. Hay cientos de testigos y los crímenes se cometieron durante largos períodos de tiempo. En el caso de Karadzic, por ejemplo, las denuncias de los crímenes proceden de diversos municipios. Cada uno de estos crímenes deben ser investigados adecuadamente. Y hacemos lo mejor que podemos para acelerar estos procesos. Sabemos perfectamente que la ley garantiza a todos el derecho a un juicio rápido. Pero, ¿acaso son perfectos? ¡No! Pero nosotros tratamos de hacer justicia. ¡Sí! “

Valerie Zabriskie, euronews:

Hace dos años se le criticó duramente por no condenar a dos jefes militares, uno croata y otro serbio, principales sospechosos de crímenes de guerra. ¿Usted sigue considerando que se hizo justicia?

Theodor Meron, presidente saliente del TPIY:

“Quienes trabajamos en los tribunales penales internacionales, no podemos tener una agenda política. No podemos saber qué veredicto complacerá al público. Una absolución es siempre controvertida, y más aún si se trata de un tema muy politizado. En el que persiste la animosidad entre diferentes grupos étnicos y nacionalistas, a pesar de los progresos realizados. Creo que la absolución muestra que el sistema ha alcanzado cierta madurez, cierta objetividad. Que el sistema es neutral. No trata de convencer a toda costa, sino que trata de hacer un juicio justo.”

Valerie Zabriskie, euronews:

Veinte años después de los Acuerdos de Paz de Dayton, y tras veintidós años de la creación del TPIY, vemos lo largo que es el camino hacia la reconciliación.

Theodor Meron, presidente saliente del TPIY:

“Si pensamos en la reconciliación en otros países, como Alemania, la reconciliación no fue solo la misión de un único tribunal penal internacional. La reconciliación se puede lograr cuando hay dirigentes, líderes religiosos, e intelectuales que están dispuestos a llevar a su pueblo hacia la reconciliación. Se requieren más personas como Nelson Mandela. O como los grandes líderes que en Alemania estuvieron dispuestos a asumir el pasado, la inconcebible crueldad del Holocausto y sacar conclusiones. En Alemania había ese tipo de líderes y espero que con el tiempo veremos más líderes de la antigua Yugoslavia que quieran conducir a su pueblo hacia la reconciliación.”