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¿Destronará Varsovia a Berlín?

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¿Destronará Varsovia a Berlín?

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La capital polaca sigue el ritmo del boom económico, que se ha acelerado tras la entrada en la Unión Europa en 2004. Visitamos Ifinity, una empresa

La capital polaca sigue el ritmo del boom económico, que se ha acelerado tras la entrada en la Unión Europa en 2004.

Visitamos Ifinity, una empresa innovadora que ha desarrollado una aplicación que ayuda a las personas con discapacidad visual a moverse en el entorno urbano y en los edificios públicos. 500 sensores como este han sido colocados en espacios públicos y envían información a los teléfonos móviles.

Ifinity ha sido elegida la mejor empresa innovadora polaca de este año. Su aplicación, única en el mundo, se ha instalado también en Doha, Helsinki, Birmingham y Estambul.

Una muestra del atractivo de Varsovia es que, el último campus de Google, se ha instalado en esta antigua fábrica de vodka. Esta incubadora de nuevas empresas ha abierto sus puertas a mediados de noviembre tras la de Londres, Tel Aviv, Madrid y Seúl.

Hay muchas incubadoras de empresas privadas en Varsovia. Estamos ahora en el Centro Smolna, el único puesto en marcha por la municipalidad. Krystian tiene una reunión con el alcalde adjunto a cargo del área económica. Es un buen día, porque la revista Forbes ha elegido a Varsovia como la tercera mejor ciudad del mundo para la creación de nuevas empresas.

Varsovia quiere darse a conocer al mundo. Quiere mostrar sus atractivos y queremos conocerlos.

Laurence Alexandrowicz, euronews: “Estamos en la plaza Gjoubovski, que tiene cuatro siglos de historia. Una mezcla entre la Varsovia moderna y la antigua. Es una plaza simbólica para los varsovianos”.

Antes de la guerra, Varsovia era llamada la “París del norte”. Con el paso de los años la capital ha resurgido como el ave Fénix. Fue completamente reconstruida después de 1945, después de que el 85% de la ciudad quedara destruida.

La memoria permanece: el levantamiento de 1944, la calle Prozna, la última calle del gueto. Antes de ser exterminada por los nazis, la comunidad judía en Polonia era la mayor de toda Europa. 70 años después, Varsovia ha construido para ellos el museo judío.

La otra cara de la ciudad nos habla de la ideología comunista. Nos habla de ella el arquitecto Grzegorz Piatek.

“Arquitectos y padres de la ciudad vieron la destrucción como una oportunidad para crear una ciudad mejor, con mejores condiciones de vida. Con más espacios públicos, verdes, con mejores condiciones de las viviendas. Esta plaza, la plaza de la Constitución, es un ejemplo de este planeamiento de posguerra. La arquitectura de posguerra es como la gente de Varsovia, y el palacio de cultura y ciencia es un buen ejemplo de ello. Ha sido el monumento más odiado de Varsovia, un símbolo de la opresión soviética, pero 60 años después forma parte del paisaje de la ciudad”.

Otros supervivientes del comunismo son los “milk bars”, son comedores populares que se han puesto muy de moda. Aquí, el menú normal suele costar entre tres y cuatro euros.

Algunos, como esta joven Paulina Jankowska, piensan que Varsovia, en dos o tres años, será una ciudad “mucho más interesante que Berlín”.