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Chamonix: uno de los escenarios del "wingsuit", paracaidismo extremo

Las montañas de Chamonix han sido escenario del “wingfly” o “wingsuit”, modalidad de paracaidismo extremo que consiste en volar como un pájaro

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Chamonix: uno de los escenarios del "wingsuit", paracaidismo extremo

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Las montañas de Chamonix han sido escenario del “wingfly” o “wingsuit”, modalidad de paracaidismo extremo que consiste en volar como un pájaro gracias a un traje con alas sobre el perfil de una montaña. La velocidad media de 160 kilómetros por hora.

“La gente no solo llega al borde de un acantilado y salta con un traje. Detrás de eso hay años de formación para familiarizarse con la caída libre, aprender a hacer paracaídismo, saber moverse en el aire y asimilar estas habilidades. Para adquirirlas se necesita mucho tiempo y compromiso”, comenta el experto paracaidista extremo Matt Gerdes.

El origen del “wingsuit” se remonta a 1930, pero su práctica moderna se inventó en los años 90. Los planeadores vuelan muy cerca del contorno de la montaña durante varios kilómetros antes de aterrizar con un paracaídas. Aquí, el más mínimo fallo puede ser fatal:cada año mueren una veintena de intrépidos.

“Los tiempos están cambiando y los deportes de aventura también. Por lo que he podido ver, hay gente muy responsable que ha tenido mala suerte y ha sufrido accidentes. Es algo que ocurre en este tipo de deportes al aire libre, en este caso en la montaña, en los que los adictos a la adrenalina viven situaciones límite y sufren accidentes, pero no es mi trabajo juzgar”, expresa el doctor Bruno Durrer.

Estos vuelos extremos solo son aptos para sólidos paracaidistas, con al menos 500 saltos de caída libre convencional o 200 saltos en los últimos 18 meses.