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Apagar el fuego diplomático entre Irán y Arabia Saudí será difícil

Tres días después de la ejecución del clérigo chií Nimr al-Nimr por las autoridades saudíes la guerra de declaraciones continúa. La embajada saudí en

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Apagar el fuego diplomático entre Irán y Arabia Saudí será difícil

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Tres días después de la ejecución del clérigo chií Nimr al-Nimr por las autoridades saudíes la guerra de declaraciones continúa. La embajada saudí en Teherán fue atacada el sábado y le siguieron una serie de ataques contra intereses saudíes en otros países que han hecho reaccionar a la clase política mundial. El portavoz del secretario general de Naciones Unidas que ha condenado estos actos teme que la tensión creciente afecte el proceso de paz sirio.

Punto de vista

al-Nirm fue juzgado por sus crímenes como un ciudadano saudí más y gozó de los mismos privilegios que cualquier otro acusado saudí

“Arabia Saudí no puede esconder su crimen rompiendo lazos con Teherán”

El presidente iraní ha reaccionado, este martes, asegurando que Arabia Saudí no puede “esconder su crímen” al ejecutar al clérigo chií cortando los lazos con Teherán. Hassan Rouhani ha advertio a Riad que este enfrentamiento va a afectar la lucha contra el terrorismo.

Una alusión al conflicto sirio que es el gran perdedor de esta escalada de tensión entre Riad y Teherán.

El enviado especial de la ONU a la zona, Stephane Dujarric ha mostrado su preocupación por el impacto que la situación va a tener en el incipiente proceso de paz.

“El secretario general está muy preocupado por la situación y pide a todos los líderes de la región tanto políticos como religiosos que eviten añadir más leña al fuego con comentarios que podrían exacerbar las tensiones entre las comunidades religiosas en la región”, ha dicho Stephane Dujarric que, también, se ha hecho eco de las preocupación de Ban ki-moon por el uso de la pena de muerte en Arabia Saudí y del caso del Sheik al-Nimr sin llegar a condenar su ejecución de manera explícita.

Arabia Saudí hace caso omiso de las protestas tras el ejecución de al-Nirm

El embajador de Arabia Saudí en la ONU, Abdallah al-Mouallimi, quitó importancia a la muerte del clérigo alegando que no tendría que incrementar las tensiones sectarias ya que “al-Nirm fue juzgado por sus crímenes como un ciudadano saudí más y gozó de los mismos derechos y privilegios que cualquier otro acusado saudí.”

Declaraciones que hacen caso omiso a la tensión reinante por ejemplo en la mayoritaria comunidad chií de Iraq. Ayer, miles de manifestantes salieron a las calles de Basra y Najaf para condenar la ejecución del clérigo al-Nirm.

En los cánticos se podían escuchar peticiones para cerrar la embajada saudí en Bagdad y el boicot de productos saudíes.

Arabia Saudí cerró su embajada en Bagdad por última vez en 1990 tras la invasión de Kuwait por parte de Sadam Husein.

En signo de solidaridad con Arabia Saudí, Baréin y Sudán cerraron también sus embajadas ayer. Emiratos Árabes y Djibuti han reducido su personal.

Para Amnistía Internacional, Arabia Saudí ha demostrado su falta de consideración por los derechos humanos al ejecutar a 47 personas en un solo día.

Para el director de Amnesty International para Oriente Medio y el Norte de África, Philip Luther, “la ejecución de Sheikh Nimr al-Nirm sugiere que las autoridades saudíes utilizan la pena de muerte en nombre de la lucha contra el terrorismo para reprimir a los disidentes.”

Aministía Internacional ha calificado su proceso de farsa. Nirmr al-Nirm y otros tres otros activictas chiíes fueron condenados por sus actividades políticas subversivas mientas que los otros 43 ejecutados lo fueron por su relación con al- Qaeda.