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"El clérigo Nirm al-Nirm gozó de los mismos privilegios que cualquier otro acusado saudí"

Estas han sido las declaraciones del embajador de Arabia Saudí en la ONU, Abdallah al-Mouallimi, tras la ola de protestas suscitada por la ejecución

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"El clérigo Nirm al-Nirm gozó de los mismos privilegios que cualquier otro acusado saudí"

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Estas han sido las declaraciones del embajador de Arabia Saudí en la ONU, Abdallah al-Mouallimi, tras la ola de protestas suscitada por la ejecución del respetado jeque chií. Mouallimi quitó importancia a su muerte alegando que no tendría por qué incrementar las tensiones sectarias ya que “al-Nirm fue juzgado por sus crímenes como un ciudadano saudí más y gozó de los mismos derechos y privilegios que cualquier otro acusado saudí.”

Arabia Saudí que el sábado pasado llevó a cabo la mayor ejecución de masas en el país desde 1995, 47 personas, entre ellas varios activistas políticos, preside, desde el pasado mes de septiembre, el panel del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Partidario de una aplicación escrupulosa de la sharia, Riad ejecutó en 2015 a 151 personas, contra 87 en 2014.

Caglecartoons ilustra así la nominación de Arabia Saudí a la cabeza del panel de Derechos Humanos de la ONU, lo muestra la periodista de la BBC Saeedeh Hashemi en su cuenta de twitter:

Nimr al-Nimr y la represión de la minoría chií en Arabia Saudí

El caso del clérigo Nimr al-Nimr simboliza el levantamiento popular de la minoría chií. En octubre, este religioso originario de Al Qatif, fue condenado a muerte. Al-Nirm, conocido por sus diatribas contra el régimen y la represión creciente contra la minoría chií, fue arrestado en julio de 2012 en circustancias aún poco claras durante las que fue herido por bala en una pierna.

Su ejecución ha hecho que miles de chiíes de todo el mundo enarbolen el eslogan el levantamiento no se puede reprimir que está siendo declinado en infinidad de dibujos y caricaturas, como esta del artista italiano Gianluca-Costantini

Una investigación de Amnistía Internacional relata su historia

Nimr al-Nimr es el tío de otro condenado a muerte y símbolo de las protestas chiíes. Se trata del joven Alí Mohamed Baqir al-Nirm, arrestado en 2012 por su participación en las manifestaciones antigubernamentales de 2011.

Zena, militante saudí de la Asociación de Derechos Humanos ESOHumanRights hace campaña para exigir su liberación:

Alí al-Nimr fue acusado de uso de armas con el fin de atacar a las fuerzas de seguridad. Alí que siempre ha negado los hechos declaró delante del Tribunal que le obligaron a confesar bajo tortura. El Tribunal le condenó sin ordenar ninguna investigación sobre las alegaciones de tortura. Alí tenía 17 años en el momento de los hechos de los que fue acusado.

La Convención de la ONU sobre los derechos de los niños de la que Arabia Saudí es signataria prohíbe el castigo por ofensas a personas menores de 18 años. Expertos del panel de Derechos Humanos de la ONU aseguran que Alí al-Nimr fue torturado y no recibió un juicio transparente.

No ha sido el único menor en el momento de los hechos en ser condenado a la pena capital. Es el caso de Abdullah al-Zaher y de Dawood Hussein al-Maroon a la espera de que se ejecute la condena tras haber sido condenados en juicios considerado opacos. Ambos han denunciado, también, haber confesado bajo la tortura.

El Tribunal Penal Especial ha condenado a otros militantes chiíes por su presunta participación en las manifestaciones de 2011 y de 2012. Cinco han sido condenados a muerte.