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Ballet navideño en Nápoles

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Ballet navideño en Nápoles

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Entre sus grandes joyas, tanto naturales como artísticas, Nápoles puede presumir de contar con la ópera más vieja de Europa, el teatro San Carlo

Entre sus grandes joyas, tanto naturales como artísticas, Nápoles puede presumir de contar con la ópera más vieja de Europa, el teatro San Carlo. Este año, durante las fiestas navideñas, ha acogido a uno de los ballets clásicos más fascinantes: El cascanueces de Tchaikovsky, con la original coreografía de Marius Petipa y Lev Ivanov.

Punto de vista

"Quien ama la danza, la ama de verdad. Y es muy difícil dejarla porque te enamoras locamente de ella".

Musica ha charlado con los bailarines que dan vida a los protagonistas de ensueño de esta fábula romántica.

“Es un cuento de hadas”, explica Alessandro Macario, “yo soy el clásico príncipe. Ella es el Hada de Azúcar”.

“Yo soy una criatura delicada, etérea… dulce, pero no empalagosa, elegante…”, cuenta Anbeta Toromani.

“Él es un príncipe reinante”, continúa Alessandro. “Es alto, distinguido, bien vestido, con caballo… Realmente, no tengo caballo…”

“Rubio, de ojos azules…”, continúa Anbeta.

“Rubio, de ojos azules… ¡El típico príncipe napolitano… Es broma!”, completa Alessandro.

“El paso a dos de El cascanueces, realmente la obra entera tiene tal dimensión musical”, asegura Anbeta “… y por ello increíbles posibilidades para la danza… Es verdaderamente un sueño para un bailarín… Interpretar las ideas expresadas por la música con la danza…”

“Y con los pasos…”, dice Alessandro.

“Y con los pasos es muy difícil”, continúa Anbeta. “Intentas expresar gracia, ligereza…Y no es fácil mientras realizas un esfuerzo físico que debería parecer delicado y natural… Bueno, ¡esa es la magia del ballet!”

“Los bailarines tienen su propio lenguaje, de hecho, uno muy complejo. Hacemos movimientos, interpretamos con mímica acciones y sentimientos que necesitan ser explicados para que se entiendan”, comenta Anbeta Toromani. “Por ejemplo: Él es mi prometido… como en Giselle, ¡pero necesita ser explicado!
Quien ama la danza, la ama de verdad. Y una vez que te enamoras de ella es difícil dejarla; incluso cuando te dicen “olvídalo, no tienes futuro”, tú sigues; creo que por eso es tan bonita, porque te enamoras locamente de ella, haces sacrificios como todo el mundo tiene que hacer en la vida pero los haces con gusto. Y, al final, ¡el ballet te hace soñar más que ninguna otra cosa!”