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"Blackstar", la última estrella de David Bowie

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"Blackstar", la última estrella de David Bowie

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El fallecimiento este fin de semana de David Bowie cierra las puertas de una carrera que ha durado casi 50 años y que ha estado llena de grandes éxitos, desde “Space Oddity” en 1967 hasta “Blackstar”, su último disco publicado la semana pasada.

Bowie consiguió reinventar en varias ocasiones no solo su persona sino también su sonido. El artista británico vendió en su carrera más de 140 millones de discos.

“Escribir es algo que forma parte de mi vida. Escribo un poco, cada día. Algunas veces odio hacerlo, me molesta, la verdad, pero tengo que hacerlo. A veces, sin embargo, no puedo esperar a sentarme a escribir”, aseguraba el músico hace unos años.

En la década de los 70, el artista publicó algunos de sus discos más importantes e influyentes. Entre ellos, la Trilogía de Berlín de la que formaba parte “Heroes”. Los tres discos fueron grabados en la zona oeste de la ciudad alemana a la que llegó desde Los Ángeles escapando de las consecuencias de la fama.

En 1983 dejó de lado su faceta más experimental y publicó el que sería su álbum más vendido, “Let’s Dance”.

En 2004, se alejó de la vida pública tras sufrir problemas de salud durante la gira de su álbum “Reality” presentado un año antes.

“Cuando eres joven crees que todo es importante, incluído uno mismo. Pero cuando envejeces entiendes que solo algunas cosas lo son, cosas fundamentales como ser amado, intentar sobrevivir, cuidar de tu familia, de tus amigos y de la que gente que te rodea”, explicaba Bowie ese mismo año.

Bowie tardó una década en publicar un nuevo ábum, “The Next Day”. Un disco con el que sorprendió en 2013 a todo el mundo y que estuvo nominado al Premio Mercury, el galardón con el que se recompensa cada año al mejor disco del Reino Unido e Irlanda.

Y hace apenas unos días, David Bowie presentaba su último álbum de estudio, “Blackstar”, y el video de “Lazarus”, uno de los temas del nuevo disco.

“Blackstar” salió a la luz el día de su 69 cumpleaños. El disco incluye siete canciones. El tema principal dura diez minutos. En este álbum Bowie mantiene su sonido característico al tiempo que añade nuevos matices al haber incorporado una banda de jazz.

Tras recibir la noticia de su fallecimiento, el productor musical y amigo personal de David Bowie, Tony Visconti, aseguró que su último álbum, fue “su regalo de despedida” y que su muerte había sido como toda su vida, “una obra de arte”.

Alasdair Sandford, euronews:
Tenemos con nosotros desde Londres a Martin Talbot, comentarista musical y director ejecutivo de Official Charts Company en el Reino Unido.

A los fans les ha afectado la noticia personalmente. Dicen que recordarán en qué lugar estaban cuando David Bowie murió. ¿Hasta que punto es trascendente este momento?

Martin Talbot:
Es un momento tremendamente significativo.
David Bowie fue un coloso absoluto de la industria de la música pero también de la industria del espectáculo en general, porque no era sólo músico, era un coloso. Desde una perspectiva musical tiene la misma significación que Elvis Presley o los Beatles … en realidad no hay muchos otros que se puedan poner en esa lista. Es un momento muy significativo.

euronews:
¿Que hay de su último álbum, Blackstar y del single que acaba de salir? Debía estar ya enfermo cuando lo estaba haciendo…¿qué significado adquiere ahora, es bueno?

Martin Talbot:
Creo que es extraordinario en realidad. Su productor durante muchos años, Tony Visconti lo ha dicho ya, su vida era una obra de arte, y su muerte también.
Ahora al escuchar el álbum, que es un muy oscuro, que habla de ir al cielo, de mirar hacia abajo al mundo, e incluso en el vídeo del single, Lazarus, hay una imagen de él elevándose de la cama como si hubiera muerto, se pueden interpretar todo tipo de mensajes.
Y está claro que sabía lo que iba a pasar, sabía que iba a estar aquí poco tiempo después del lanzamiento del álbum para promocionarlo o para ver si era un éxito, creo que sabía que no iba a estar aquí durante mucho tiempo y que iba a ser su última contribución como artista, como músico emblemático.

Alasdair Sandford:
Se ha dicho mucho sobre la carrera de Bowie, de su constante reinvención de sí mismo, que siempre fue un adelantado a su tiempo…¿hasta qué punto es cierto?

Martin Talbot:
En una década, sólo en los años setenta, David Bowie produjo media docena de discos, o según se vea, produjo ciertamente media docena o tal vez diez quizá diez discos increiblemente importantes. Pero en cada uno de ellos reinventándose a sí mismo, apareciendo como un personaje diferente, ya fuera el David Bowie original, que antes era un actor de vanguardia a través de Ziggy Stardust, Aladdin Sane, o el El Delgado Duque Blanco.
Salió de una era de consumo masivo de drogas, ahora bien documentada, en la segunda mitad de los años setenta y creó Scary Monsters, con un personaje diferente de nuevo, y luego llegó el Let’s Dance a principios de los 80 en los que aparecía como un cantante de soul. Incluso en ese período fue muy activo y tuvo una producción notable.

Alasdair Sandford:
Es evidente que su influencia fue mucho más allá del mundo de la música, ya que los homenajes llegan también del campo político, por ejemplo el del primer ministro británico, del Vaticano… el Gobierno alemán dijo que ayudó a derribar el Muro de Berlín…

Martin Talbot:
Bueno, por supuesto que tuvo un papel enorme en la historia de Berlín. Tres de sus trabajos más aclamados Héroes, Low y Lodger los grabó en Berlín, un estudio al lado del muro en unos tiempos en los que no había mucho movimiento cultural en Berlín. Ciertamente no fue un período en el que estuviera omnipresente en los escenarios como sucedió tras tras la publicación de esos discos, asi que tuvo una relación muy íntima con Berlín.

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