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[Comparativa] Los discursos de Obama y Juncker, como un huevo a una castaña

El discurso sobre el Estado de la Unión es una de las fechas más señaladas en el calendario político estadounidense desde que en 1790 el presidente

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[Comparativa] Los discursos de Obama y Juncker, como un huevo a una castaña

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El discurso sobre el Estado de la Unión es una de las fechas más señaladas en el calendario político estadounidense desde que en 1790 el presidente George Washington se dirigiera por primera vez al Congreso. Una práctica que ha sido también adoptada en Europa. El presidente de la Comisión Europea realiza su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Parlamento Europeo cada año desde 2010.

¿Cómo comparar la versión clásica estadounidense, fuertemente arraigada, con la europea?

En cierto modo, en términos de estilo es como comparar un huevo a una castaña. Vamos a analizar algunas de las diferencias entre el último discurso sobre el Estado de la Unión de Obama y el pronunciado en septiembre en Estrasburgo por el presidente de la Unión Europea, Jean-Claude Juncker.

Aquí pueden leer el discurso del presidente estadounidense Barack Obama, en español

Aquí, el discurso de Jean-Claude Juncker, en español

El contexto

Para Obama este era su último discurso sobre el Estado de la Unión, termina su mandato y no puede presentarse a la reelección, una cirunstancia que le permite ser mucho más general. “No solo quiero hablar del próximo año. Quiero concentrarme en los próximos cinco años, diez años y en adelante”. Obama además aprovechó la ocasión para mirar atrás y destacar los principales logros durante su mandato al frente de la Casa Blanca. Por esta razón repitió varias veces la fórmula “los avances de estos últimos siete años”. También lanzó un mensaje para el optimismo frente a uno de los grandes desafíos de la humanidad: “Hagamos que Estados Unidos sea el país que cure el cáncer de una vez por todas”.

En cambio, era el primer discurso sobre el Estado de la Unión de Juncker, tras asumir el cargo de presidente de la Comisión Europea. Su objetivo era presentar una agenda concreta con fórmulas para mejorar la Unión Europea. Tuvo más libertad para hablar de los errores del pasado. Su discurso fue más rotundo y en cierto modo pesimista: “Porque el estado de la Unión Europea no es bueno”.

El formato

Quizás para Obama resultó más fácil. Su capacidad oratoria es indiscutible, habla en su lengua materna, el inglés, y dispone de la ayuda de una pantalla electrónica para seguir el texto. Normalmente no suele haber interrupciones. Utilizó 59 minutos para un total de 5.481 palabras.

Juncker tuvo más problemas. Un discurso mucho más largo, 10.031 palabras. Habló en alemán, inglés y francés. Durante la intervención fue interrumpido no sólo por el euroescéptico británico Nigel Farage sino también por un representante de la Liga Norte que se acercó a él cubierto con una máscara con la cara de Angela Merkel. La consecuencia es que tuvo que recortar su discurso sobre la marcha. Después de 81 minutos hablando no pudo acabar el texto que tenía escrito.

Referencias históricas y estadísticas

Obama hizo multitud de referencias a las grandes figuras estadounidenses de la historia como Lincoln, Washington, Roosevelt, Edison, Luther-King, los Hermanos Wright y Sally Ride entre otros. Hizo referencia a una docena de estadísticas aunque optó por redondear los números.

Juncker no hizo referencia histórica alguna aunque pronunció nombres de otros miembros de la Comisión como Schulz, Mogherini, Timmermans. No nombró a nadie que no fuere miembro de alguna de las instituciones europeas. En cambio, tenía un montón de cifras y números en su discurso. En total, 52 referencias estadísticas entre las que destacamos “122.000 vidas”, el “0,11% de total de la población de la Unión Europea”.

Nube de palabras

La nube de las palabras utilizadas por los dos políticos marca tendencias diferentes. Obama utilizó palabras más activas como: América, poder, mundo, querer, gente, trabajo, hacer, justicia, incluso usó la palabra “amor” en cinco ocasiones.

El lenguaje de Juncker fue mucho más técnico, poca emotividad, ninguna referencia al amor. En su nube de palabras encontramos: Unión Europea, europeos, Comisión, miembro, Europa, estados, Grecia, y el euro. Su discurso empieza con el nada edificante párrafo: “El discurso sobre el estado de la Unión está explícitamente previsto en el Acuerdo Marco que rige las relaciones entre el Parlamento Europeo y la Comisión Europea. Obama empezó con una broma: “Y esta última vez, voy a tratar de ser breve. Sé que muchos de ustedes están ansiosos por volver a Iowa.”

La retórica

Una de las técnicas utilizada por ambos oradores es la de la repetición. Una fórmula que pusieron a prueba tanto Obama como Juncker.

A continuación pueden ver dos videos, uno de Obama y otro de Juncker. Para lanzar el final de su discurso Obama repite en varios párrafos en mismo inicio: “Lo veo en el trabajador… lo veo en la soñadora… lo veo en la soñadora… lo veo en el estadounidense… lo veo en el soldado”.

Juncker, por su parte, repite varias veces al referirse al problema de los refugiados: “¿Acaso hemos olvidado?… ¿Hemos olvidado?… ¿De verdad hemos olvidado?