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Bolsas gigantes: ¿la solución para transportar por mar el agua potable?

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Bolsas gigantes: ¿la solución para transportar por mar el agua potable?

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El agua dulce es abundante en algunas zonas de nuestro planeta y escasa en otras. Por supuesto podemos transportar ese agua por mar pero es caro. ¿Cómo podemos hacer que sea más asequible? Una posible

El agua dulce es abundante en algunas zonas de nuestro planeta y escasa en otras. Por supuesto podemos transportar ese agua por mar pero es caro. ¿Cómo podemos hacer que sea más asequible? Aquí, en España, estos investigadores de un proyecto europeo están listos para probar una solución.

Tras llenarlo durante dos días con agua potable este inmenso contenedor flotante está listo para su primer viaje por mar abierto. Es lo suficientemente rígido para avanzar, pero muy flexible, por lo que responde bien a las olas.

“Se trata de una bolsa de agua, un recipiente flexible para transportar por el mar agua potable. Está hecha de un material textil de alta resistencia y estanqueidad. Sus módulos se unen entre sí con una cremallera que también es muy fuerte y resistente al agua”, apunta Samuele Ambrosetti, ingeniero industrial de innovación.

Las cremalleras permiten, fácilmente, combinar segmentos y hacer que la bolsa sea más o menos grande según se necesite.

“La costura está especialmente diseñada para hacer que sea una bolsa completamente modular. Consiste en dos capas de material selladas como un sándwich dentro de la superficie textil de la bolsa de agua. En la mitad de la cremallera hay una membrana de poliuretano resistente al agua”, señala Gianfranco Germani, jefe de Ziplast.

Este prototipo contiene 2000 metros cúbicos de agua potable, lo que equivale a 2000 toneladas de peso. Los investigadores deben asegurarse que las cremalleras no se rompan cuando esta pesada bolsa sea remolcada a cierta velocidad en el mar.

“Aquí, en el interior, hay un sensor de fibra óptica. Los sensores siguen al tanque y de esta manera podemos ver que deformación se produce , y si hay un gran oleaje o la velocidad es demasiado alta podemos informar al capitán”, nos cuenta Jaroslav Demuth, ingeniera experta en fibra óptica de Safibra.

Sobre las posibles utilidades de esta nueva tecnología nos cuentan lo siguiente:

“Esta tecnología se ha desarrollado principalmente para transportar agua de zonas con mucha producción de agua que están relativamente cerca de otras zonas con sequía y que pueden tener una demanda puntual, de necesidad de consumo de agua por temporada turística y a su vez es también una tecnología que nos puede permitir dar respuesta a situaciones de emergencia”, asegura Josep Lluis Curto, químico y coordinador del proyecto XXL-Refresh.

La prueba ha sido un éxito: la bolsa de agua va bien con el remolcador. Como es lógico, flota en la superficie ya que está llena de agua potable que es más ligera que el agua salada del mar.

“Vemos algunas señalas, algunas ondas. Cuando el capitán acelera el barco podemos ver que hay una mayor tensión en el tanque, pero está todo dentro de los límites”, puntualiza Jaroslav Demuth, ingeniera experta en fibra óptica de Safibra.

Los ingenieros estiman que este método puede llegar a costar dos veces menos que los tradicionales tanques cisterna y, además, con un menor impacto ambiental.

Y a diferencia de los tanques cisterna, la bolsa de agua, una vez de vuelta en el muelle, puede ser simplemente recogida, doblada y almacenada en un contenedor.

“Nuestro próximo objetivo es aumentar la capacidad de la bolsa de agua diez o veinte veces, y hacer que se pueda propulsar de manera autónoma, manejada vía satélite”, señala Gianfranco Germani, jefe de Ziplast.