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Tobii, un novedoso dispositivo de seguimiento visual

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Tobii, un novedoso dispositivo de seguimiento visual

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Ian es un niño de 7 años que sufre encefalitis crónica. Una enfermedad que afecta al lenguaje y a las habilidades motoras. Un dispositivo sueco de

Ian es un niño de 7 años que sufre encefalitis crónica. Una enfermedad que afecta al lenguaje y a las habilidades motoras.

Un dispositivo sueco de seguimiento visual llamado Tobii ofrece ahora a este niño la posibilidad de comunicarse con su familia seleccionando frases y objetos con el movimiento de sus ojos.

Su madre, Sheila, preside la Fundación GECENYM que ayuda a personas con problemas neurológicos.

Sheila asegura que su hijo ha ganado en autonomía gracias a este nuevo dispositivo.

“Como madre estoy mucho más tranquila. Ian ha cambiado mucho, puede jugar solo, encender la televisión, pasar un rato con sus hermanos, ponerles música, contar lo que ha hecho durante el día y, sobre todo, puede llevar este dispositivo al colegio, levantar la mano y hablar. Sus compañeros dicen que Ian habla, habla con la mirada. Su vida ha cambiado, su autoestima se ha fortalecido”, explica Sheila Levi.

La Fundación GECENYM enseña a profesionales de Argentina a utilizar esta nueva tecnología, como un este centro de rehabilitación en Buenos Aires.

Eluney Rodino es una de las niñas que están empezando a trabajar con Tobii. Sus médicos aseguran que ya ha realizado grandes progresos.

“Para nosotros Tobii supuso un cambio muy importante. Te das cuenta de ello cuando ves a los niños sonreír tras conseguir resultados. Su independencia también ha mejorado notablemente porque hasta ahora, cuando quieren señalar algo o apretar un botón, necesitaban la ayuda de un adulto. Sin embargo, con este nuevo dispositivo, nadie los tiene que ayudar y eso les ofrece un nivel de autonomía que les hace muy felices”, asegura Natalia Ibarra, fonoaudióloga.

Este dispositivo de seguimiento visual también ayuda a estos niños a integrarse en la vida escolar.

Pero por el momento Tobii es muy caro y, sobre todo, desconocido para el gran público.

Este tipo de tecnologías también pueden ayudar a los expertos a comprender mejor cómo funciona el cerebro humano, asegura el neurólogo bonaerense Claudio Waisburg.

“Con el advenimiento de un mejor conocimiento del cerebro, con los avances de la neurociencia, con la modificación de las técnicas para poder entender cómo funciona el cerebro, uno puede comprender mejor cómo las intervenciones tienen cambios en nuestra estructura cerebral. No es que antes nuestro cerebro cambiase de manera diferente, nuestro cerebro cambiaba igual pero ahora lo entendemos mejor gracias a las intervenciones específicas dirigidas a estimular”, explica Waisburg.

Muy pocas familias pueden permitirse comprar un dispositivo como Tobii. Su precio supera los 10 000 euros.

La Fundación GECENYM asiste a las familias de los pacientes pidiéndole al gobierno argentino que desbloquee las ayudas necesarias para adquirir esta nueva tecnología.

Los expertos aseguran que gracias a una reducción de costes y a los progresos de la tecnología este tipo de dispotivos podrían ser más asequibles en un futuro no muy lejano.