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¿Qué opina la prensa mundial sobre la propuesta de la UE para evitar el Brexit?

En Reino Unido la respuesta ha sido, prácticamente, unánime. Los principales periódicos han respondido negativamente ante la propuesta de Bruselas

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¿Qué opina la prensa mundial sobre la propuesta de la UE para evitar el Brexit?

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En Reino Unido la respuesta ha sido, prácticamente, unánime. Los principales periódicos han respondido negativamente ante la propuesta de Bruselas para evitar que el país salga de la Unión Europea. Todo ello después de que el primer ministro, David Cameron, asegurara que el plan anunciado este martes por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, era un “verdadero progreso”, aunque admitiendo que aún queda un largo camino por recorrer.

En Francia el diario Le Figaro asegura que Tusk, a pesar de “explicar durante meses que el Reino Unido no tendría un trato de favor” ha terminado haciendo concesiones y por ello ahora, este país, debe decidirse “solo y sin más retrasos”.
Jean Quatremer se muestra mordaz con los británicos en Liberation. Señala que “el Reino Unido” tiene un problema existencial con la Unión Europea que ningún arreglo o enmienda de los tratados europeos podrá resolver”. Acusa, además, a los británicos de seguir “soñando con una Europa del siglo XIX” y que hay solo dos caminos de mantener contento al Reino Unido: “reconocer su derecho a liderar Europa o acabar con el proyecto europeo en un pedazos para que puedan formarse alianza según sus propios intereses”.

En Italia, por su parte, Corriere Della Sera dice que lo obtenido por Cameron de Tusk es “más que satisfactorio” pero advierte de que algunos gobiernos europeos podrían oponerse al acuerdo, lo que provocaría un referéndum en Reino Unido “de alto riesgo” y añade que la Unión Europea ya está “sacrificando algunos aspectos cruciales de su identidad”.
La Stampa dice que “la Unión Europea está ofreciendo todo lo que puede” para que el Reino Unido no se vaya pero incluso puede que “no sea suficiente”. Cita al eurodiputado italiano Nicola Danti que asegura que la proposición “podría tener incluso peligrosas consecuencias” de un Bresit y “de revertir completamente la construcción europea” y que aunque “hay que hacer todo lo que sea posible” para evitar que el Reino Unido se vaya, “la Unión Europea no debería ir marcha atrás”.

En Alemania el editor jefe del “Bild”:http://www.bild.de/news/standards/tanit-koch/wir-brauchen-die-briten-44408424.bild.html, Tanit Koch argumenta que el Reino Unido debe de quedarse señalando que “una Unión Europea sin el Reino Unido sería mucho más pobre geopolíticamente, económicamente y, sobre todo, espiritualmente”.

Mientras tanto Ruth Berschens, editor en Bruselas del “Handelsblatt”:https://global.handelsblatt.com/edition/360/ressort/politics/article/the-costs-of-making-a-deal señala que Cameron ha hecho lo que otros líderes europeos solo se atreven a pensar. “Cameron está recibiendo abrazos en otras capitales, incluido en Berlín. Es verdad que ha aumentado el número de migrantes procedentes de los países más pobres de la Unión Europea… y se han localizado lagunas con las que sacar provecho a los beneficios sociales”.

En Bélgica Jurek Kuczkiewicz en Le Soir apunta que “el texto escrito a dúo por Tusk-Cameron reconoce que el Reino Unido tiene una visión diferente para la Unión Europea”… “diverge de la visión con la que fue creada la Unión Europea”… “firma la defunción de lo que los padres del Tratado de Roma quisieron y diseñaron: la unión política…. Los británicos han sustituido el espíritu original europeo con su estrecha visión para convertirla en norma”.

En Polonia Gazeta Wyborcza se centra en lo que, señala, es el punto más polémico del acuerdo; limitar los beneficios sociales a los trabajadores europeos (muchos de los cuáles proceden de Polonia). Los periódicos señalan que un “Brexit” supondría concentrar también más poder en lo que denominan “Euroland”, lo que supondría debilitar la posición de algunos países- como Polonia,- que no usan el euro. Por lo tanto limitar los beneficios es el precio a pagar por evitar un Brexit.
Sin embargo advierte que el principio de que un país renegocie su posición es peligroso y podría tener un efecto dominó con los euroescépticos en otros países que también podrían pedir sus propias concesiones a nivel nacional.