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El color del dinero en la FIFA

El color del dinero en la FIFA Hola y bienvenidos a nuestro programa especial acerca de la FIFA. Coincidiendo con las elecciones presidenciales de la

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El color del dinero en la FIFA

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El color del dinero en la FIFA

Hola y bienvenidos a nuestro programa especial acerca de la FIFA.

Coincidiendo con las elecciones presidenciales de la FIFA que tendrán lugar este viernes 26 de febrero, hemos echado la vista atrás para recordar como en este 2015 el mundo del fútbol se vio envuelto en el mayor escándalo de corrupción de sus 111 años de historia.

También analizaremos como la FIFA genera sus cuantiosos ingresos, unos beneficios que le convierten en el organo deportivo más rico del mundo.

El lema de la FIFA es simple: “Desarrolla el juego, emociona al mundo, construye un futuro mejor”. En 2016, hay más de 209 miembros que contribuyen a esta misión, más miembros incluso que en las Naciones Unidas.

Para poder entrar en este selecto grupo, las asociaciones nacionales y las federaciones tienen que formar parte de una de las 6 confederaciones continentales.

La UEFA para Europa, la CAF para Africa, la CONCACAF para Norteamérica, América Central y el Caribe, la AFC para Asia y la OFC para Oceania.

Los 209 miembros de estas confederaciones toman parte en el congreso de la FIFA, el parlamento del mundo del fútbol.

Es el órgano supremo legislativo de la FIFA.

Toma decisiones relacionadas con los estatutos de gobierno, el ingreso de nuevas asociaciones nacionales, se encarga de las elecciones para el nuevo presidente y tiene 2.011 votos en las elecciones de las sedes de la Copa del Mundo.

Cada asociación miembro tiene derecho a un voto, así como también a su parte proporcional en los ingresos, independientemente de su peso dentro de la organización.

Es un principio democrático, pero según muchos, este propósito contribuye al soborno y a la corrupción, ya que da a los países más pequeños una enorme influencia.

Un voto, por ejemplo de la Isla caribeña de Montserrat, tiene el mismo valor que el voto de la todopoderosa Alemania.

Por encima del congreso está el comité ejecutivo de la FIFA, la plana mayor, quien decide sobre las competiciones y el desarrollo del fútbol en general.

Entonces, ¿cuando empezaron los problemas?

Durante la presidencia del brasileño Joao Havelange, quien estuvo en el poder 24 años, siempre hubo la sombra de la corrupción.

Y de acuerdo con algunos documentos judiciales suizos publicados en 2011, Havelange y su yerno Ricardo Teixera, exoficial de la FIFA y expresidente de la Federación Brasileña de fútbol, se embolsaron millones de dólares en los 90, gracias a una compañía de marketing con la que intercambiaron los derechos de retransmisión de la FIFA.

Pero nunca fueron llevados a juicio.

Havelange fue presidente hasta 1998, momento en el que Blatter, su secretario general y su mano derecha, tomó el mando. La cultura de la corrupción ya estaba ahí, pero fuen con Blatter en la presidencia cuando entró en su máximo apogeo.

Una investigación inicial sobre las adjudicaciones sospechosas de los Mundiales de fútbol de 2018 y 2022 fue llevada a cabo por la agencia estadounidense FBI con la ayuda de las autoridades suizas.
Esta investigación no se hubiera llevado a cabo sin la ayuda de Charles “Chuck” Blazer, un ex miembro corrupto de la FIFA reconvertido en informador del FBI.

Tiempo atrás, Blazer, el hombre más poderoso del fútbol en Estados Unidos, se movía en un mundo donde jets privados, amigos famosos, escapadas secretas a islas paradisíacas y numerosas cuentas en el extranjero, eran el pan de cada día.

Poseía un apartamento en la Torre Trump de Nueva York por el que pagaba 18.000 dólares al mes más un extra de 6.000 por el cuidado de sus gatos. Durante un periodo de 20 años, Blazer se apropió indebidamente de decenas de millones de dólares. Tras evadir impuestos durante 10 años, el FBI y el la Hacienda estadounidense (IRS) lo arrestaron.

En 2011, el llamado Mr. 10%, fue declarado culpable de evasión de impuestos, lavado de dinero, crimen organizado y fraude electrónico.

Fue entonces cuando decidió dar la voz de alarma a sus colegas en la FIFA, especialmente a Jack Warner, presidente por aquel entonces de la CONCACAF, ex jefe de Blazer y uno de los hombres más influentes en el mundo del fútbol.

El trinitense de 73 años, renunció a su cargo en 2011 envuelto en acusaciones de corrupción. Finalmente fue suspendido de por vida por violar el código ético de la organicacion en varias ocasiones.

Supuestamente Warner compró los derechos de la Unión Caribeña de fútbol para los Mundiales de 2010 y 2014 por el 5% del valor real del mercado. Esta acción le reportó millones de dólares de beneficio, cuando los revendió.

También, supuestamente, aceptó un soborno de 10 millones de dólares para dar su voto a la candidatura de Sudáfrica 2010.

Y esto son solo gotas en el océano de Warner.

Usó su influencia y su cargo para el beneficio personal. Ahora Estados Unidos lo reclaman por numerosos delitos, pero de momentom ha conseguido evitar la extradición.

¿Por qué Estados Unidos?

¿Por qué Estados Unidos, que no es precisamente una nación entregada al fútbol, encabeza la lucha anticorrupción en contra de la FIFA?

La FIFA y sus confederaciones generan sumas asombrosas de dinero mediante la venta de los derechos de comercialización a los medios de comunicación de la Copa del Mundo y otros torneos que organizan.

Algunos de los sobornos pagados a oficiales de la FIFA por empresas de marketing ansiosas de hacerse con los derechos, fueron organizados en Estados Unidos. Además, este dinero fue a veces transferido a cuentas bancarias estadounidenses

Como el director del FBI, James B. Comey, explicó una vez: si los miembros corruptos de una organización utilizan el sistema financiero de Estados Unidos o simplemente utilizan el país para reuniones secretas, el FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos actuarán.

Los responsables estadounidenses usan el mismo precedente legal (RICO Act) que el exalcalde de Nueva York Rudy Giuliani utilizó para descabezar a los jefes de las cinco familias mafiosas en los años ochenta.

En el año 2015, un total de 41 personas y entidades relacionadas con la FIFA fueron acusadas en EEUU.

Y de los 24 miembros ejecutivos que tomaron parte en las elecciones de Rúsia y Catar como sedes de los próximos mundiales, 12 han sido acusados de corrupción, están detenidos o bajo investigación.

Esto incluye al Joseph Blatter y al hombre que estaba destinado a recoger su testigo, el francés Michel Platini.

Para una organización sin ánimo de lucro, la FIFA genera… una significativa cantidad de beneficios. Por ello, le paso la palabra a Sasha para un estudio detallado sobre el lado financiero del deporte más rico del mundo y una de las instituciones con mayor poder.

La gestión del dinero por parte de la FIFA no viene de muy lejos, pero es todo un éxito. En 2003, por voluntad propia el organismo empezó a instaurar una administración financiera de acuerdo con los estándares internacionales, que en esa época solo se aplicaban a las compañías en Europa.

Hay que recordar que la federación se describe a ella misma como “una asociación o asociaciones no comerciales y sin ánimo de lucro”. Y no es la última vez que lo mencionaremos.

Antes de entrar en los números, también es destacable que la mayoría de las actividades de la FIFA se llevan a cabo en zonas donde se usa el dólar. Sus balances e ingresos se hacen en dólares estadounidenses. Y es así como la FIFA lo ha estado haciendo desde que empezó a publicar sus resultados:

El año 2003, los ingresos de la institución fueron de 575 millones de dólares y desde entonces no han parado de crecer. En 2009, el organismo ganó sus primeros miles de millones. En 2014, sus primeros dos mil millones.

La FIFA insiste en que, al menos, un setenta por ciento de su dinero vuelve al fútbol en forma de apoyo económico, programas de desarrollo y financiación de competiciones.

Entre ellas, por supuesto su mayor acontecimiento: el Mundial. Es lo que le proporciona también sus mayores ingresos. La FIFA asegura que la Copa del Mundo de Brasil 2014 fue “un gran éxito”. Más concretamente, en términos de caja: el torneo generó unos ingresos totales de 4.800 milones de dólares entre 2011 y 2014.

¿De dónde provienen? La mayoría de las ventas por derechos televisivos, seguido de la mercadotecnia.

¿Y cuáles son los esponsors de la FIFA? Hay tres categorías: la primera de ellas son los socios del organismo, que se limitan a seis compañías. Se benefician de una relaciones estrechas con la organización y pueden patrocinar todos los eventos.

Aquí ven la relación para el Mundial 2014. Los contratos de estas compañías son por varios años y varían en su duración. Sony y Emirates han decidido cortar sus lazos con la FIFA, anunciando que no renovarán sus contratos.

La siguiente categoría está limitada en el tiempo: solo es para una Copa del Mundo y una Copa de Confederaciones.

Y, finalmente, el último nivel es el llamado Simpatizantes Nacionales. Está pensado para esponsors con presencia solo en el país que acoge el Mundial.

¿Y qué gana el Estado huésped, a parte de la gloria? Los países compiten fuertemente para ser escogidos como sede del acontecimiento más popular del mundo para un solo deporte. Y los ganadores tienen que pagar todos los gastos en infraestructuras necesarios.

La Copa del Mundo de Brasil costó alrededor de quince mil millones de dólares. Únicamente dos mil millones provinieron de la FIFA, ya que la institución alega que el gasto en infraestructuras no está directamente relacionado con la organización del Mundial. Y que parte de este dinero habría sido gastado igualmente por el país anfitrión.

¿Se acuerdan? Se trata de una institución sin ánimo de lucro y no insiste en que el Estado tenga que construir estadios. Dice que lo único que exige a los países es que sigan una serie de reglas generales como que se evidencie su responsabilidad social y que cualquier nuevo equipamiento cumpla con las normas medioambientales. Esta responsabilidad social no parece que incluya los impuestos.

Ahora hay que insistir en que la FIFA es una organización no lucrativa registrada en Suiza. Por ello, se trata de un sujeto cuyos ingresos se acomodan al sistema fiscal suizo para las asociaciones. La parte gravada son sus ingresos menos sus gastos.

Hagamos matemáticas: 5.718 mln -5.380mln =338 mln

Tomamos los datos entre 2011 y 2014, ingresos menos gastos… y el resultado es de 338 millones de dólares. FIFA acabó pagando setenta y cinco millones en impuestos. Supone un veintidós por ciento sobre sus beneficios.

Aunque este impuesto solo representa un uno por ciento del total de ingresos durante estos cuatro años. Y este pago únicamente supone un uno y medio de los ingresos por el Mundial. Está claro que es el acontecimiento más rentable ligado a una organización no lucrativa.

Si el país anfitrión es la fuente de dinero para la FIFA, ¿sería el lugar dónde esta paga sus impuestos? Pues no, porque la FIFA se beneficia de una exención en el caso del Mundial.

La institución no lo demanda directamente. Pero la redacción para pujar como candidato requiere la mención de “una amplia exención fiscal para la FIFA y otras partes envueltas en la acogida y estancia del acontecimiento”.

La Hacienda brasileña calculó, de forma prudente, que estas exenciones habrían supuesto una pérdida en ingresos para el país de 250 millones de dólares.