Última hora

Última hora

Ser minoría religiosa en la República Islámica de Irán

El 80% de los iraníes son musulmanes chiíes; la religión oficial del país. Alrededor del 18% es suní y sufí y el 2% restante pertenece a otras

Leyendo ahora:

Ser minoría religiosa en la República Islámica de Irán

Tamaño de texto Aa Aa

El 80% de los iraníes son musulmanes chiíes; la religión oficial del país. Alrededor del 18% es suní y sufí y el 2% restante pertenece a otras minorías: zoroastrianos, judíos y cristianos asirios, caldeos y armenios. Son las únicas minorías que pueden practicar su fe dentro de las leyes establecidas y que cuentan con escaños en el Parlamento.

Irán tiene el mayor número de judíos del mundo del Islam: entre 12.000 y 15.000 tan solo en Teherán. La presencia de los judíos en el país se remonta a 3.000 años atrás.

“Participaremos masivamente en las elecciones porque lo consideramos nuestro deber nacional. Como tenemos una representación directa de las minorías en el Parlamento, solo podemos votar por uno o dos candidatos, previamente aprobados por el Consejo de Guardianes de la Constitución”, declara Mir Akhor.

En Teherán, hay diez sinagogas. La de Abrishami se levanta en el centro de la ciudad y dispone de una gran sala con capacidad para 500 personas. Todas las tardes, este lugar acoge a las familias judías. Esta comunidad cuenta con numerosas sinagogas, escuelas especiales, hospitales, asilos, bibliotecas y salas de conferencias.

“En primer lugar, agradecemos a las estimadas autoridades iraníes por haber permitido que todas las minorías tengan al menos un escaño en el Parlamento. Lo agradecemos mucho”, celebra este judío iraní.

Los cristianos son la comunidad más numerosa de las minorías religiosas, con una población estimada entre 200.000 y 250.000 personas; el 80% armenias. Desde hace siglos, un vínculo ancestral une a Irán con Armenia.

“Ninguna sociedad del mundo es ideal e Irán no es una excepción. A veces tenemos problemas, como por ejemplo el tema del “precio de sangre”, algo que afortunadamente ya se ha solucionado. En cuestiones de justicia, resolvemos los problemas caso por caso. No podemos decir que los derechos de los armenios se respeten al 100%. Lo mismo pasa en la sociedad iraní, a veces se respetan y a veces no. Pero en general, en términos sociales, nuestras asociaciones, escuelas e iglesias están activas. No tenemos problemas para profesar nuestra religión”, asegura este iraní armenio.

El “precio de sangre” es una práctica posible gracias a una ley islámica que permite a los condenados salvarse tras pagar una suma de dinero a las familias de las víctimas. Como sucede con las mujeres, el precio de los crímenes o dellitos cometidos contra miembros de una minoría religiosa era menor que el de los musulmanes.

En la sociedad armenia las decisiones las toma el Consejo del Califato armenio; la máxima autoridad en asuntos religiosos, culturales, sociales o políticos.

Euronews ha hablado con el representante de los armenios en el Parlamento y candidato en las elecciones, Karen Khanlari. “Cuando el presidente Rohaní asumió el cargo, le propuse cuatro nombres para ocupar cargos ministeriales y de asesoría en los sectores de la educación, la energía… Hubo contactos sobre quiénes eran estas personas y si tenían los conocimientos necesarios, pero no llegamos a nada. Todavía hay esperanza y lo seguimos intentando”, asegura.

“Aunque, tras la Revolución Islámica, en Irán las minorías religiosas se han visto obligadas a ceñirse a la normativa islámica y tienen prohibido predicar su fe fuera de su comunidad, han sido capaces de mantener su religión, su lengua y sus tradiciones”, concluye desde Teherán nuestro corresponsal, Javad Montazeri.