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Teherán: una ciudad con múltiples realidades

Teherán es la ciudad más grande y poblada del Irán. Cerca de 12 de los 80 millones de personas que hay en el país residen en la capital. Pero además

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Teherán: una ciudad con múltiples realidades

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Teherán es la ciudad más grande y poblada del Irán. Cerca de 12 de los 80 millones de personas que hay en el país residen en la capital. Pero además, otros cinco millones viajan diariamente a Teherán para trabajar o hacer trámites de todo tipo, lo que significa que los días laborables 17 millones de personas coinciden en la ciudad.

Omid Naraghi tiene 34 años. Es arquitecto y músico. Pasa la mayor parte del tiempo en su estudio de arquitectura o en el de música, grabando sus últimas composiciones. Le gusta su ciudad y disfruta de ella. “Teherán es una ciudad bonita y buena para vivir. Hay oportunidades de trabajo y mucha actividad. Aquí se puede ser feliz, pero tu forma de vida depende de tu actitud. Depende de la decisión de cada uno”, señala.

A Omid le gusta ir a esquiar y tiene recursos para hacerlo. A 35 kilómetros al norte de Teherán se encuentra Darband Sar; una de las cuatro estaciones de esquí internacionales cercanas a la capital y la más cara. Cuenta con pistas a 2.700 metros sobre el nivel del mar y la cumbre está a 3.020 metros de altitud.

A Omid le gusta venir aquí con su mujer, Nouchine. Llevan cuatro años casados y están esperando su primer hijo. “Es una estación de esquí internacional y también una atracción turística. Es uno de los complejos más grandes y profesionales de Irán. Vengo aquí con amigos y familiares. También con mi esposa, pero esta vez no me acompaña porque está embarazada”, explica.

De vuelta a Teherán, a la parte sur de la ciudad. Hamid Gharavi también tiene 34 años. Es ingeniero electrónico y trabaja para dos empresas diferentes. Lleva once años casado y tiene dos hijos.

Hamid está satisfecho con su nivel de vida, pero confía en poder mejorar. Entre sus planes está comprar un piso; la aspiración de la mayoría de los jóvenes iraníes. “Vivo de alquiler y, como quiero comprarme un piso, tengo dos empleos. Hasta las cuatro de la tarde trabajo en un lugar y después, hasta las nueve o diez de la noche, trabajo en otro sitio. Todo para reunir el dinero necesario para poder comprar un piso”, asegura.

Hamid no quiere darnos más detalles sobre sus trabajos. Cuando regresa a casa su mujer le está esperando. Ella es profesora de laboratorio en una escuela primaria. La zona en la que residen y su nivel de vida están en el promedio. “En la parte sur de la ciudad, hay barrios en los que las condiciones de vida no son en absoluto las adecuadas. Por otro lado, en la zona norte puedes ver coches que cuestan más que el apartamento en el que vivimos. Hay diferencias de clase en la sociedad iraní; sin embargo, Teherán es una ciudad en la que puedes vivir si eres trabajador. Si eres hábil y perseverante puedes trabajar”, asegura Hamid.

Desde la lujosa azotea de la casa de Omid se puede disfrutar de una privilegiada vista de Teherán: una ciudad que esconde múltiples realidades.