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Estudiantes y docentes protestan contra las políticas educativas en Hungría

Hoy, en la clase de alemán de este colegio húngaro falta la mitad de los alumnos. Y no es porque haya gripe, sino por la huelga de estudiantes

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Estudiantes y docentes protestan contra las políticas educativas en Hungría

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Hoy, en la clase de alemán de este colegio húngaro falta la mitad de los alumnos. Y no es porque haya gripe, sino por la huelga de estudiantes convocada mediante Facebook. No iré al colegio, es una jornada de protesta contra el sistema educativo húngaro.

Hanna y su padre participan en este movimiento. Aseguran que el programa escolar es excesivo, y que los estudiantes apenas tienen tiempo para asimilarlo todo. Y que no se fomentan la reflexión y la creatividad.

“En el colegio nos muestran pocos ejemplos y apenas hacemos ejercicios, se queja Hanna Gerse. Las explicaciones son cortas, nos dicen que debemos aprenderlo e inmediatamente pasamos al tema siguiente.”

“A veces en la clase no hay tizas, ni papel, ni material escolar, explica Ferenc Gerse, padre de Hanna. Los maestros tienen una sobrecarga de trabajo y no pueden enseñar el temario a fondo. El plan de estudios es enorme. Los estudiantes no dan abasto, ni llegan a asimilar. Hanna muchas veces se queja en casa y nos dice: “Papá, mamá, no lo entiendo.”

Unas 30.0000 personas se han inscrito en la red social de Facebook a esta jornada de protesta. Los estudiantes que no están yendo a clases se han organizado para no perder el tiempo. Por ejemplo, han venido a este club de conversación para practicar inglés.

La “camisa a cuadros”:
http://www.dteurope.com/news/news/checkered-shirt-protest-in-hungary.html es otra forma de hacer visible sus reivindicaciones, y se ha convertido en un símbolo de solidaridad con los maestros.

István Pukli es maestro y dirige el Colegio de Enseñanza Secundaria “Teleki Blanka”.

“Con este plan de estudios tan centralizado, la autonomía de la escuela ha quedado prácticamente anulada. Tenemos que enseñar el programa establecido, y apenas podemos cambiar un 10% del temario.”

Profesores y alumnos quieren que se derogue la reforma educativa aprobada en 2010, que quitó autonomía a los centros, aumentó las tareas no puramente docentes de los profesores y elevó el número de horas lectivas.

Imre Sipos, Vicesecretario de Estado para la Educación Pública, se expresó así:

“La cuestión del programa escolar no se puede resolver de un día para otro, si ese fuera el caso, ya lo habríamos resuelto en las últimas décadas. Sabemos que es un problema, pero la solución no es poner a los estudiantes en esta situación tan desagradable”.

Los sindicatos no descartan convocar otras jornadas de huelga y protesta. Ante la presión, el Gobierno húngaro trata de negociar, y planea cambios en su política educativa para el próximo curso escolar.